GERÁSIMO RIVERO, Tenerife
Nino González dejó de ser el pasado martes entrenador del Tenerife Sur Ibarra, tras el acuerdo alcanzado con la junta directiva del conjunto galletero, que quería ahorrarse un mes del salario del técnico sabedora de que el equipo está en Preferente.
A pesar de todo, el técnico tinerfeño, que conoció la noticia a través de EL DÍA antes de reunirse con los dirigentes sureños, dijo estar sorprendido porque "no me lo esperaba faltando dos jornadas para concluir el campeonato, sobre todo después de poner mi cargo a disposición del club en varias ocasiones durante la temporada".
"Llegué al campo para dirigir el entrenamiento y me estaban esperando y lo primero que les dije fue que ya sabía por qué estaban allí. Me dolió muchísimo haberme enterado antes por la prensa que por la junta directiva. Ellos me comentaron que fue una decisión de cuatro directivos y que la noticia no había salido de allí y entonces les pregunté que cómo la sabía yo", añadió.
Con todo pensado, Nino González comunicó a la junta directiva que "no hay ningún problema para dejar el equipo. Ustedes me pagan los tres meses que me deben y me voy tranquilo".
Preguntado el por qué el Tenerife Sur Ibarra ha llegado a esta situación, señaló que "por los problemas económicos por los que ha atravesado la entidad y que motivaron que la plantilla se resintiera en efectivos y calidad".
Sin embargo, en pretemporada el entonces presidente, Inocencio Hernández, junto al técnico, confeccionó una plantilla para aspirar a todo. Al respecto, Nino indicó que "la plantilla creo que era buena, con jugadores como Rubén o Pana Castillo que se marcharon a las primera de cambio. También yo, por una calentura, lo dejé y llegó Juan Fidalgo, un buen entrenador, que no tuvo suerte. Luego volví a hacerme cargo del equipo y tuvo una gran reacción hasta el punto de alejarnos de los puestos de descenso, pero poco a poco los problemas económicos fueron mermando la entidad, se marcharon los chicos brasileños que teníamos, que tuvieron muchos problemas de papeleo, y luego fueron Leandro, Besay y Luis, que eran fundamentales en mi esquema, los que les siguieron".
"Probablemente, el Tenerife Sur Ibarra se hubiera salvado si Inocencio Hernández hubiera seguido como presidente, ya que siempre tenía un as en la manga a la hora de conseguir dinero para pagarle a los jugadores. El principal problema del equipo fue el económico y que derivó a la situación en la que se encuentra", destacó.
Nino González no se arrepiente de haber vuelto al club galletero esta temporada, pero sí "de no haberme ido cuando empezaron todos los problemas" y apuntó que "la salvación sería un milagro, pero el equipo no está muerto. Hemos podido sacar puntos últimamente y por una cuestión u otra no los hemos obtenido. Hemos sido valientes, pero la suerte no nos ha acompañado en los momentos clave de la Liga".
La mayor satisfacción del técnico ha sido "contar con los chicos de la cantera, que han dado la talla en todo momento".
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