JORNADA, S/C de Tenerife
La junta directiva de la UD Vecindario se reunirá hoy para decidir si denuncia ante la Federación Española de Fútbol el intento de soborno sufrido por tres de los futbolistas de su plantilla en el encuentro de ayer ante la UD Fuerteventura, que se jugaba seguir con opciones de disputar la fase de ascenso. Los dirigentes del representativo de Santa Lucía no dudan de los hechos, pero sí de la posibilidad de demostrarlo.
El principio.- Al parecer, el portero Javi Muñoz, el defensa central Rubén López y el mediocentro Vladimir, tres titulares fijos de la UD Vecindario, recibieron de manera individual la semana pasada una llamada en las que una persona cercana al club majorero, pero que no forma parte de él, les ofrecía cierta cantidad de dinero y la posibilidad de firmar un contrato con la UD Fuerteventura para la próxima temporada.
Los futbolistas le comunicaron el sábado al entrenador Pacuco Rosales lo sucedido y el técnico informó de ello a la directiva. Ayer, antes del inicio del partido, Radio Tagoror desveló los hechos en su programa deportivo, entrevistando en directo a Manuel Suárez, presidente de la UD Vecindario, que lo confirmó.
Desequilibrio.- Mientras se descubría esta denuncia, el equipo blanquinegro calentaba sobre el césped del Municipal. "Lo verdaderamente cierto es que a los chavales los desequilibraron. Vladimir estaba llorando antes del partido", reconocía ayer a esta Redacción Roberto Rodríguez Hamat, vicepresidente del Vecindario.
El dirigente no duda de las palabras de sus jugadores, pero se pregunta cómo se puede demostrar el contenido de las llamadas recibidas, y también se cuestiona si el verdadero objetivo de las mismas no era más que descentrar a parte del bloque de la UD Vecindario, pues los jugadores blanquinegros salieron muy nerviosos. "Si lo que se pretendía era desequilibrarnos, lo consiguieron", añadió. El encuentro se disputó y acabó con el triunfo majorero por 2-0.
Los análisis.- En la rueda de prensa posterior al partido, Pacuco Rosales desveló el intento de compra y sentenció: "Con los golfos hay que acabar". "No hay derecho de que el Fuerteventura se manche porque tiene una gran plantilla", añadió el técnico, que comentó que "se le va a caer el pelo" al interlocutor de los jugadores. Pacuco, que recibió en este derby la que supone la primera expulsión en su carrera en los banquillos, estuvo cerca de citar al interlocutor de los tocados, pero, prudentemente, se limitó a decir: "Se le conoce por su nombre y apellidos".
A José Juan Almeida, entrenador de la UD Fuerteventura, también se le cuestionó por el intento de compra del encuentro, pero el técnico de los majoreros esquivó la pregunta respondiendo con ironía: "¿Qué pasa? ¿También teníamos comprado el encuentro de la primera vuelta?" (en él la UD Fuerteventura ganó 2-0).
La UD Fuerteventura, como entidad, está recopilando toda la información, tanto escrita como radiofónica, que se ha generado desde ayer con el fin de estudiarla y analizar si debe o no emprender acciones legales por calumnias o difamación.
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