LOs estudios corroboran que en el Archipiélago Canario hay una crisis turística desde 2002 en la que hemos perdido turistas y han descendido las pernoctaciones, las estancias medias, las ocupaciones y otro de los parámetros destacados como es el gasto. Todo esto contradice los buenos resultados y los apabullantes crecimientos que se están generando a nivel internacional, y sobre todo en nuestro país. Es obvio que en este archipiélago turístico algo no se está haciendo correctamente, porque los efectos de esta crisis están haciendo mella en los restantes sectores de la economía.
Pero subrayemos que no todas las islas se han comportado por igual. Tenerife es históricamente la que más turistas recibe y sus diferentes variables han sido ligeramente mejores. Pero, siendo conscientes de estos datos, se ha tenido muy claro que en este último lustro, aunque se haya crecido suavemente, todos los informes comienzan a indicar que hay un agotamiento en el destino. Por ello, el Gobierno de la Isla, presidido por Ricardo Melchior, a través de su empresa Turismo de Tenerife, comandada por José Bermúdez, y conjuntamente con todos los entes hace aproximadamente un año se puso manos a la obra, con el objetivo prioritario de trazar un claro Plan Estratégico Turístico para Tenerife.
Los retos de competitividad que nos ha planteado el nuevo escenario turístico han obligado a apostar por el consenso entre todos los sectores. Un acuerdo a través del que se ha puesto en marcha un ambicioso conjunto de medidas integrales. De esta forma, se pretende adecuarse a las nuevas exigencias y condiciones del mercado, así como consolidar un sistema turístico competitivo y sostenible orientado al incremento de los beneficios sociales y económicos. Del mismo modo, se establece minimizar los impactos sobre el territorio, y lo que es aún más importante, sobre la cultura y sociedad de Tenerife. Para todo ello es importante efectuar cambios en los enfoques actuales de la gestión estratégica e incorporar una perspectiva global del destino, lo que requiere de unos ajustes importantes de roles.
Tenerife posee hoy una estrategia turística integradora y bien definida, que tiene por esencia marcar las líneas a seguir hacia la competitividad y la excelencia de la Isla como destino. El Plan Estratégico consiste en un amplio conjunto de directrices y líneas de actuación dirigidas a la reactivación del turismo en la Isla e intenta hacer frente a la compleja situación que vive el sector y que ya se ha puesto de manifiesto en los datos del pasado año. La palabra clave es "la renovación", en todos los ámbitos del espacio turístico, de la oferta, de las fórmulas de promoción y comercialización, e incluso de la gestión.
La estrategia turística de Tenerife se articula en 12 objetivos esenciales, encabezados por la mejora del espacio turístico, en aras de asegurar su competitividad, calidad y sostenibilidad.
En segundo lugar, figura la directriz que incide en la especialización, diversificación y enriquecimiento de la oferta de servicios y productos turísticos, un aspecto ampliamente ligado al desarrollo de nuevo producto y a la actualización del ya existente.
El tercer objetivo apunta a un equilibrio de los esfuerzos destinados a los mercados consolidados y a la diversificación de acciones dirigidas a nuevos emisores, mientras que el cuarto hace referencia expresa a la diferenciación y eficacia en materia de promoción.
El quinto propugna la mejora de la accesibilidad del mercado al producto turístico de Tenerife: impulsando el incremento de conexiones y capacidad aérea; adaptando el destino a los sistemas de comercialización flexibles y especializados; la comercialización en destino de productos y servicios. La sexta premisa, consiste en la promoción y comercialización "on line". La séptima, impulsará la fidelización y culminará con la satisfacción del cliente en destino con nuevas fórmulas.
El siguiente paso consistirá en coordinar, impulsar y generar aquella información que el sector necesita para cada situación y coyuntura, constituyéndose en su principal fuente generadora de conocimiento turístico, potenciando la realización de estudios de participación multisectorial, tanto en ámbitos turísticos como en otros que incidan sobre el turismo, y desarrollando sistemas de indicadores que permitan la evaluación de la eficacia de las actuaciones, todo ello implementado con innovación tecnológica de última generación.
Completan los objetivos estratégicos el noveno, que se dedica a la innovación impulsando la creación de grupos de expertos que potencien la innovación, con conciertos con las universidades y centros de investigación, foros de reflexión que favorezcan la implantación de nuevas estrategias de innovación en el sistema turístico de la Isla. Programas de I+D+i de ámbito regional, nacional e internacional fomentando el conocimiento, la información y la investigación turística, la innovación en todos los ámbitos de gestión y promoción, y una renovada apuesta por la cooperación y la coordinación. El décimo objetivo es la máxima cooperación y coordinación. El siguiente es fundamental, ya que es la implicación y vinculación de la sociedad tinerfeña en la actividad turística. Desarrollar una acción permanente de información a los ciudadanos de la Isla, desarrollando estudios conducentes al conocimiento de los impactos sociales del turismo en la población local. Difundiendo los beneficios de la actividad turística en el conjunto social, potenciando el desarrollo de fórmulas de concienciación para la participación, facilitando la participación y proximidad de la sociedad, potenciando la difusión social de la actividad, así como su funcionamiento, promoviendo una mayor integración del empresariado.
El último objetivo y el más importante consiste en la profesionalización, cualificación y formación, promoviendo la mejora de la profesionalización, fomentando la inclusión del conocimiento sobre la actividad turística en los planes de formación escolar, apoyando la sensibilización del sector acerca de la necesidad de profesionalización, potenciando programas de formativos de personal en contacto con el turista y participando activamente en la planificación de titulaciones y contenidos formativos en materia turística que se ofrece en Canarias, con el fin de adecuarlas a las necesidades del sector turístico insular.
Para el diseño de esta estrategia se ha tenido en cuenta toda la información estadística y los análisis disponibles, sobre los cuales se ha puesto en marcha un procedimiento de trabajo con un nivel de participación social sin precedentes, que incorpora las tendencias derivadas de un complejo proceso de consultas en el que se ha dado cabida a la práctica totalidad del sector, así como a un nutrido grupo de profesionales de diversos ámbitos.
Ya tenemos el documento marco consensuado y con el visto bueno de los entes sociales, los trabajadores, el tejido empresarial, las administraciones de la isla y los demás sectores. Ahora lo que no tenemos que hacer es dinamitarlo, como habitualmente hace el canario, y para ello el Plan sigue abierto a cualquier tipo de mejora y corrección que pueda propiciar beneficios generales. Por ello, aconsejo que todos los implicados se lo estudien minuciosamente, ya que el documento es público y sea para los próximos años la directriz guía de los tinerfeños. Para que un Plan prospere necesita la aplicación minuciosa del mismo por todas las partes. Deseo que en estos momentos de dificultades turísticas para mi archipiélago este Plan Estratégico Turístico sea el abecé que nos situé de nuevo en los parámetros en los cuales siempre hemos estado y que nunca debimos salir.
* Presidente de FECITEN
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