AGENCIAS, Madrid/Barcelona
Las principales organizaciones sindicales del país congregaron ayer a centenares de manifestantes en las calles de las principales ciudades de España con motivo de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo.
A la convocatoria de Madrid acudieron alrededor de 25.000 personas en base a las estimaciones de UGT y CCOO, frente a las 9.000 según fuentes de la Policía Nacional, mientras que en Barcelona las cifras de asistencia oscilaron entre las 30.000 facilitados por los organizadores y los 3.500 de la Guardia Urbana.
Los secretarios generales de ambos sindicatos, José María Fidalgo (CCOO) y Cándido Méndez (UGT), advirtieron ayer de que no aceptarán ningún mensaje de moderación salarial ni recorte de los derechos sociales de los trabajadores como consecuencia de la desaceleración económica actual.
Fidalgo y Méndez hicieron este aviso en los discursos de cierre de la manifestación del Primero de Mayo que ambos sindicatos celebraron en la capital de España con el lema "Es el momento de la igualdad, del salario digno y la inversión productiva".
Méndez dijo que los sindicatos no aceptarán ningún mensaje sobre la moderación salarial de los trabajadores y emplazó al Banco Central Europeo y a los gobernantes políticos a que den "ejemplo" y pidan a los ejecutivos de las grandes multinacionales que se "aprieten el cinturón". En su opinión, los líderes mundiales, especialmente de la Unión Europea, no pueden tener una posición de resignación ante la crisis internacional, porque ha fracasado la política liberal que aplicaban.
Por su parte, Fidalgo reclamó al Ejecutivo que no perdone "ni un euro de los impuestos" a todos los empresarios que no tengan proyecto de inversión productiva o que vengan del "ladrillo a poner el cazo".
Ahora, precisó, hay que "alentar" las iniciativas que "saquen a España de su atonía en el mercado exterior".
Tampoco van a permitir que "retrocedan los derechos sociales" de los asalariados, aseveró, aunque se mostró seguro de que el Gobierno de Zapatero no lo hará, y recordó que la patronal ya sabe lo que queremos.
Platos rotos
En cuanto a la convocatoria de Barcelona, los secretarios generales de CCOO de Cataluña, Joan Coscubiela, y de UGT, Josep María Álvarez, coincidieron en reclamar que los trabajadores no paguen "los platos rotos" de la crisis económica con la moderación de los salarios, tras la "bacanal" de los beneficios rápidos.
Los dos dirigentes sindicales avisaron a los empresarios de que no piensan aceptar que "se socialicen las pérdidas" económicas que se avecinan cuando durante los años de bonanza el empleo que se ha creado "es de poca calidad y poco estable", apuntó Coscubiela.
Mientras, el secretario general de UGT de Cataluña, Josep María Álvarez, recalcó que los salarios han de crecer, "sobre todo los que no llegan a los 700 u 800 euros" en sectores como la hostelería y los servicios sociales, y ha asegurado que esta reivindicación "la llevaremos hasta el final, sin un paso atrás", sentenció.
Al margen de las dos marchas principales, destacaron las manifestaciones celebradas en Valencia, con más de 13.000 participantes, y las de Asturias y Vigo, con unos 10.000 y 5.000 respectivamente.
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