Hoy, cuando se publica este artículo es 2 de mayo, y se cumplen doscientos años de la gesta en la que el pueblo español, precisamente el pueblo llano, en una muestra de coraje, de cólera, se levantó contra el invasor francés, que exacerbó a los madrileños con sus muestras de desprecio y superioridad, algo que antes el pueblo español no sufría tranquilamente; qué diferencia con ahora, que comulga con enormes ruedas de molino con total indiferencia. Basándome en un artículo mío de fecha 3 de junio de 2005 y en el libro "Al pie de los cañones, la Artillería Española", voy a dar una pinceladas sobre aquel, para mí glorioso, día en que el pueblo defendió el honor de España en un primer momento. Después de la declaración del alcalde de Móstoles, Andrés Torrejón: "Españoles, la Patria está en peligro, acudid a salvarla", se fueron apuntando los demás, Ejército regular e irregular incluido, hasta levantarse toda la nación, Cataluña incluida, dándose numerosas muestras de heroísmo, sitios de Zaragoza y Gerona?
El Ejército, el Mando Militar de Canarias, ha organizado un interesante programa de actos: castrenses, como el que va celebrarse por el Regimiento de Artillería en Los Rodeos; culturales, como una serie de interesantes conferencias que se impartieron en el Círculo de Amistad XII de Enero, un concierto en el teatro Guimerá, un concurso escolar para alumnos de Primaria sobre el "2 de Mayo de 1808", una jornada de puertas abiertas en el Museo Regional de Almeida, con una exposición sobre el levantamiento, y hasta una carrera popular en la avenida de Anaga.
Pero vamos a los hechos. Es la primera hora de la mañana. En torno al Palacio de Oriente, casi amaneciendo, había llovido casi toda la noche, por tanto un ambiente frío, desapacible, el pueblo se fue reuniendo de manera espontánea hasta convertirse en una multitud. Corre el rumor de que van a llevarse a los infantes a Francia donde ya están Carlos IV, su esposa y su hijo Fernando, el heredero. Napoleón los quería tener a todos en Francia para que el control fuera completo. Sacaron en primer lugar a la hija de Carlos IV, la reina de Etruria; después intentan llevarse al infante Francisco de Paula, y en ese momento comenzó todo. Según parece, en principio la gente se acercó a curiosear, estaba molesta por los desplantes de los franceses y su arrogancia. Al deseo de impedir la salida del infante, que no quiere irse, se une el de vengar a los muertos que ya se habían producido y el de expulsar a los franceses, que con engaños habían ocupado la Nación. Se corre la voz de que se está matando a mucha gente, la lucha se extiende por toda la ciudad, Puerta de Toledo, Puerta del Sol, donde cargaron los mamelucos, Plaza del 2 de Mayo, donde está ubicado el Parque o Cuartel de Monteleón; se utilizan toda clase de útiles: hachas, hoces, cuchillos, navajas, palos?
Nos encontramos en el Parque de Artillería de Monteleón, allí se encontraban dos capitanes de Artillería, Luis Daoiz y Torres (1767-1808), jefe del Parque, sevillano, reflexivo y sereno, de carácter enérgico y voluntad firme, apodado "El Abuelo"; y el segundo, Pedro Velarde y Santillán (1767-1808), cántabro, brillante, inteligente, impetuoso y apasionado, ambos unidos por el destino de que sólo "la unión de las tierras de España y el espíritu de los hombres y mujeres que la componen lograrán que se consiga el mayor esplendor de la Patria"( la unión hace la fuerza, divide y vencerás ¿les suena?).
Los franceses disparan su artillería contra la multitud compuesta de hombres, mujeres y hasta niños, desarmada; la ira estalla, se dirigen hacia el parque de artillería para que les den el armamento allí depositado con el que poder enfrentarse a los franceses. El capitán Velarde, que había logrado reunir una treintena de soldados, acompañado por el teniente Ruiz Mendoza de Infantería y el cadete Afán de Ribera, entra en el parque y trata de explicar a Daoiz la situación. El capitán Daoiz, como jefe del Detall del Parque tiene lógicamente la orden de no proporcionar armas al pueblo, pero ante lo que le describen se le presenta el terrible dilema de cumplir las órdenes recibidas o apoyar al pueblo al que sirven y al que están masacrando. Decide abrir el cuartel y dar las armas a la gente. El cuartel es muy difícil de defender, se trata de un antiguo palacio reconvertido, se aprestan a la defensa esperando que el resto de los cuarteles de Madrid hagan lo propio, pero la realidad es que los dejan solos, allí se juntan unos 12 artilleros que estaban en el parque, los 30 soldados de Velarde y algunos más, unos 60 militares y 200 vecinos con algunas, bastantes mujeres, montan la defensa y aguantan varias horas a los dos mil soldados franceses asaltantes, con su artillería, bajo el mando del general Lefranc. Allí murieron heroicamente Daoiz y Velarde y muchos más, entre ellos, valerosas mujeres que los apoyaron continuamente durante el combate: Clara del Rey y Manuela Malasaña?
Esta fecha del 2 de Mayo simboliza el levantamiento y enfrentamiento armado del pueblo español contra Napoleón, hasta entonces invencible, reunió una serie de características en la denominada Guerra de la Independencia, como la toma de las armas por parte de la población civil en apoyo del Ejército Regular. Los capitanes Daoiz y Velarde son considerados los primeros mártires por la defensa de su país, su ejemplo sirvió de acicate para otros muchos actos heroicos posteriores protagonizados por españoles de toda condición, edad o sexo, y desde entonces sirven de modelo a los oficiales de la Artillería española, que por acuerdo de la Regencia de 7 de julio de 1812, para perpetuar en memoria de su muerte gloriosa, el 2 de mayo de 1808, dispuso lo siguiente: 1º Que figuraran como presentes en los extractos de Revista del Colegio de Artillería; 2º Que ambos nombres se escribiesen con letras mayúsculas a la cabeza de los capitanes en la escala del Cuerpo, expresando "como presentes y muertos gloriosamente por la libertad de la Patria?". 3º Que se erigiese un sencillo aunque majestuoso monumento militar (tardó un siglo en materializarse) junto al Alcázar; 4º Que todos los años se hiciera un elogio de aquellos capitanes ante los caballeros cadetes (también en las Unidades de Artillería, como el acto de Los Rodeos), a fin de estimularles a imitar su ejemplo, mostrándoles el camino que deben seguir para hacerse dignos de la honrosa profesión de defensores de la Patria.
Todos los años en esa fecha, los cadetes de la Academia de Artillería se desplazan al Alcázar, donde anteriormente se formaban como oficiales, al pie del monumento levantado en su honor, para escuchar la lección del día, el elogio a los capitanes Daoiz y Velarde, presentes en lugar de honor en la memoria histórica artillera.
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