PEDRO FUMERO, Tenerife
Los atracadores que entraron el pasado martes en la vivienda número 11 de la céntrica calle Pérez de Rozas, en Santa Cruz de Tenerife, consiguieron llevarse como botín una caja con joyas, otra con relojes y una cantidad de dinero en efectivo que puede rondar los 800 euros. A pesar de las informaciones divulgadas en las primeras horas, en las que se dijo que los autores del hecho "no consiguieron llevarse nada", varias fuentes consultadas por este periódico en la jornada de ayer manifestaron que sí hubo un botín. Sin embargo, los delincuentes no consiguieron apoderarse del contenido de la caja fuerte.
En el momento del incidente, la propietaria del inmueble, una señora de 96 años, se hallaba fuera de la casa, en compañía de una de las empleadas del hogar.
Dentro del inmueble estaban una hija de la dueña de la vivienda, discapacitada psíquica, y dos empleadas del hogar.
Los atracadores accedieron por la puerta principal con un arma de fuego, que no se sabe si es real o simulada, así como con una mo-chila con diversas herramientas.
Los protagonistas de la historia actuaron sin nervios ni agresividad. Una de las empleadas del hogar con la que ayer habló EL DÍA relató que hablaron muy poco y de forma pausada. Por el acento, no descarta que puedan ser canarios o peninsulares.
Se fijaron en una mujer de nacionalidad paraguaya, identificada como G.D.G., y decidieron atarle las manos, las piernas y taparle la boca con una cinta.
Pero, por circunstancias que se desconocen, dicha víctima logró zafarse de las ataduras, salir a la calle y solicitar el apoyo de los vecinos.
Mientras tanto, los ladrones descolgaron cuadros y tiraron la ropa que se hallaba en un armario. Además, intentaron atar las manos a la hija de la propietaria, pero no llegaron a hacerlo. Sólo la empujaron y cerraron la puerta de la habitación en que se hallaba.
La otra empleada del hogar, de origen filipino, pero nacionalizada española, estaba en la azotea y casi no se enteró del suceso.
Poco después llegaron a la casa de Pérez de Rozas casi una veintena de agentes del Cuerpo Nacional de Policía, tanto del grupo de Policía Científica como de Policía Judicial, para tratar de hallar indicios y esclarecer este caso ocurrido a 50 metros de la Comisaría Provincial, cuyo titular, Juan Antonio Gil Rubiales, también entró al interior de la vivienda.
Ante las preguntas de un periodista sobre el suceso en una comparecencia en la sede de la Unipol, el alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, reconoció que "a todos nos preocupan" estos hechos.
El regidor dijo que "no estamos muy acostumbrados" a sufrir esta clase de incidentes, pero se mostró convencido de que los profesionales del Cuerpo Nacional de Policía harán bien su trabajo, esclarecerán el atraco y detendrán a los culpables. Apuntó que cualquier robo genera "inquietud", pero añadió que lo importante es que haya una respuesta efectiva.
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