Siempre unidos
Para ti, mi Luisa Dolores, esposa querida
La distancia nos separa
mas nuestro amor aún sigue
curando las cicatrices
de esta ausencia sin palabras,
ya que aunque lejos, nos ata
ese ardor ahora invencible.
Y aunque el trayecto discrepa
de nuestros pasos de afecto,
aquí nunca nos aleja
ni el desvío en su apogeo
ni los espacios sin brega,
porque llamea este fuego.
Y en esta impetuosa hoguera
no hay causa que nos aparte,
ni motivo, ni bandera,
que destierre estas bondades
do la piedad manifiestan
aún en suelos tan distantes.
Nunca habrá separación,
si fuerte es la ligadura
de esta inclinada ternura,
de este celo y devoción,
y así anudaremos los dos
el bienquerer sin renuncias.
La distancia nos disgrega,
más nuestro apego prosigue
aunque vivamos escenas
tan variables y movibles,
ya que abriga en nuestras venas
un cariño indestructible.
Juan Antonio López de Vergara y Batista
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD