COLPISA, Madrid
Las entidades financieras anuncian estos días que están haciendo ahorros voluntarios, las llamadas provisiones subestándar, al tiempo que piden al Banco de España que flexibilice las exigencias de la dotación que siguen realizando para cuando lleguen tiempos de mayores dificultades.
Bancos y cajas actúan de este modo con el fin de obtener más autonomía por si los resultados del actual ejercicio y del próximo no lucen lo suficiente. La desaceleración de la actividad, el aumento de los impagados y alguna sorpresa desagradable derivada de la crisis inmobiliaria los llevan a sospechar que el aumento del beneficio ya no estará ni mucho menos en los niveles de 2007.
Ni siquiera el Santander y el BBVA pueden confiar en la diversificación geográfica de su negocio, porque las dificultades de EEUU ya están contaminando otras áreas (Reino Unido y, menos, Latinoamérica).
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