EL DÍA, S/C de Tenerife
La Audiencia Provincial ha archivado las denuncias presentadas por CC, Los Verdes de Tenerife y Sí Se Puede sobre la calificación de los terrenos propiedad del alcalde de El Rosario, Macario Benítez Gil, en la zona de Carbonero. Benítez destacó que "se ha hecho justicia al desmontarse así una trama de acoso y derribo hacia mi persona por parte de la oposición".
Los terrenos objeto de la denuncia, según un comunicado del ayuntamiento, están calificados co-mo urbanos en el Plan General de Ordenación (PGO) de El Rosario, aprobado por parte de los técnicos de la Cotmac el pasado año. Para ello, dicho expediente contó con los informes favorables tanto de los técnicos del Cabildo insular de Tenerife, como de la propia Consejería de Política Territorial.
La Fiscalía, de hecho, no ha visto ningún indicio de ilegalidad en el mencionado expediente, tal y como había confirmado en múltiples ocasiones, en sus declaraciones públicas, el consejero de Política Territorial y Medioambiente del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, el cual, en sus intervenciones a los medios de comunicación social, siempre afirmó que las actuaciones urbanísticas aprobadas en el entorno de la montaña de Carbonero contaban, en todo momento, con los informes favorables de los técnicos, tanto del Cabildo de Tenerife, como de la Cotmac.
Los denunciantes han basado sus denuncias, en todo este tiempo, en "graves irregularidades", e incluso el concejal de CC, José Luis Arrégui, ha llegado a pedir la dimisión del alcalde, criticando la actuación tomada por sus propios compañeros de partido de Coalición Canaria en el Cabildo, y en la Consejería de Política Territorial.
Los terrenos denunciados no están dentro de la montaña, tal y como han querido "falsear" los denunciantes, sino en su entorno, y han pertenecido, durante generaciones, a la familia de Macario Benítez.
A este respecto, Macario Benítez Gil, teniendo conocimiento del archivo del expediente, considera que "se ha habido una trama de acoso a mi persona por parte de la oposición, especialmente durante esta última legislatura, después de los resultados obtenidos en las pasadas elecciones, donde mi equipo de gobierno volvió a revalidar la mayoría absoluta después de 24 años al frente del gobierno municipal de El Rosario".
La política del todo vale considera el alcalde que es la técnica a la que "la oposición tiene acostumbrado al equipo de gobierno, ya que los concejales de la oposición parece que, con tal de conseguir satisfacer sus ambiciones políticas, son capaces de tergiversar e intoxicar sobre cuestiones como la de Carbonero".
Después de varios intentos, vía telefónica, a diferentes Oficinas de Registro de Propiedad de la Isla, -se dice en la nota- para conseguir pruebas patrimoniales a nombre del alcalde y al no haberlo logrado, "se han aferrado y centrado sus denuncias en torno a los terrenos heredados del padre del alcalde, ocultando que se trata de una herencia familiar, y confundiendo al señalar que dicha propiedad se encuentra dentro de la montaña, y no en su entorno".
La campaña, para Benítez Gil, ha sido "llevada de la mano con los ecologistas, que han querido convertir dicha montaña en símbolo de la defensa del suelo rústico de El Rosario. La familia denunciante, y sus apoyos políticos, tienen poca memoria histórica, y no se acuerdan de que fue el propio alcalde el que, personalmente en el año 1983, entre las primeras decisiones que tomó como regidor al frente del ayuntamiento, decretó de forma urgente la paralización de las extracciones ilegales de tierra que se estaban llevando a cabo en la montaña por parte de la familia González, ahora denunciante, pues eran cientos los camiones que transportaban la tierra que sacaban de la montaña a una finca en el Sur de la Isla, destrozando, por beneficio económico, lo que tanto de-fienden".
Macario Benítez afirma que ha tenido y tiene fe ciega en la justicia, y como cree en ella, espera que más temprano que tarde, "a cada uno lo ponga en su sitio".
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