Como Dante
Me cautivó el color de tu vestido,
rojo sangre, de frágil amapola,
y los volantes de su rizada cola
me tuvieron del todo confundido.
Tu baile sensual y divertido,
hizo de tu cuerpo una caracola,
y al darle el sol, su brillo se arrebola,
como las llamas del fuego de Cupido.
Y yo, ajeno al mundo entero,
me quedé extasiado y prisionero,
enredado en los rizos y volantes.
Te invité a montar en mi caballo,
y salimos presurosos como el rayo:
¡Al paraíso o al infierno, como Dante...!
Salvador Guardia Martín
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD