J.D.M., S/C de Tenerife
Los propietarios del edifico Nereidas, en Ifara, siguen "mirando con miedo la ladera que se encuentra por encima de nuestras cabezas por el grave peligro que supone el desprendimiento de piedras de gran tamaño que ya han originado accidentes". El problema se remonta al año 1992, aunque una reciente sentencia favorable a los dueños de La Ninfa, inmueble ubicado por encima de Nereidas, ha vuelto a traer a la actualidad este asunto.
María Ascensión Rodríguez, representante de los vecinos de Nereidas, ubicado en los números 9, 11 y 13 de la calle Ramón Baudet Grandy, aclara que "nosotros no hemos llevado a cabo ninguna campaña contra nadie", en alusión a los dueños de La Ninfa, edificio situado por encima, en el número 10 de la calle Rubén Marichal López. Añade la afectada que "lo que nos guía es garantizar la seguridad de las 63 personas que habitan en estas 18 viviendas".
Rodríguez Cala explica que "este invierno apenas han caído cuatro gotas y tras un sólo día de viento el muro ha reventado, se ha descarnado, ha cedido el hormigonado por el sitio más peligroso, la esquina. Nosotros somos los que tenemos que vivir con un ojo cerrado y otro abierto mirando la ladera en prevención de cualquier riesgo. Y es que ya nos evacuaron tres semanas de aquí cuando la riada del 31 de marzo de 2002".
Estas personas solicitan "que nos den una solución porque Urbanismo reconoce el peligro cuando pone las vallas, pero la actual concejala, Luz Reverón, se limitó a colocar un muro de cemento por debajo del que ya había reparado el propietario privado para evitar la caída de las piedras en abril de 2007. Mientras tanto, tenemos zonas de nuestra comunidad cerrada para que no pasen los niños porque hay peligro de que les caiga una piedra. No sé si esperan a que ocurra una desgracia para actuar de verdad, tal y como expone en su informe registrado el 27 de marzo de 2007 en la Gerencia de Urbanismo el arquitecto de POLSA, la empresa que construyó el edificio, Joaquín Jalvo".
Este arquitecto señala que "... se debe reparar ejecutando una consolidación de hormigón gunitado en la base del muro y la formación de un atado con hormigón armado que evite normales deterioros, así como la intervención en la fisura detectada en el muro lateral con limpieza y reposición de los elementos dañados para su posterior enfoscado y pintado".
Hoy está prevista una reunión de todas las asociaciones de vecinos de la zona, Los Campitos, Ifara y La Ninfa, para tratar este asunto que se remonta a 1992, aunque la primera denuncia pública llegó en 1994 con el muro en construcción.
María Ascensión Rodríguez también critica "el nuevo cierre de la plaza pública cuando la única vez que ha venido la policía fue hace dos veranos cuando un señor se cayó desde arriba sobre una pareja. De resto allí transitan niños en bicicleta y los que quieren tener una extraordinaria vista del muelle".
Desde Nereidas alaban y valoran "la labor de Manuel Parejo, quien en mayo de 2007 planteó que vinieran ingenieros y cubrir por completo la pared. Pero la llegada de Luz Reverón lo paró todo, y primero el propietario privado reforzó el muro y luego Urbanismo rellenó más abajo con cemento simples parcheos. Nos quitamos el sombrero ante Parejo, no ante Reverón o Norberto Plasencia".
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