TACHI IZQUIERDO, Tenerife
La totalidad de las facultades e instalaciones del Campus de Guajara permanecieron durante tres horas de la mañana de ayer desalojadas después de que se recibiera en la segunda planta de la Biblioteca una llamada telefónica donde un interlocutor anónimo avisaba de la instalación de artefactos explosivos repartidos por varios edificios, y donde, al parecer, sin más reivindicaciones, establecía un plazo de una hora para que hicieran explosión.
Al final resultó que la llamada fue falsa, pero desde que se recibió el aviso, a las 10:15 horas, se avisó a los cuerpos de seguridad, que lograron desalojar todas las dependencias en unos 15 minutos, colaborando en este dispositivo la Policía Nacional y Local de La Laguna, y los propios servicios de seguridad de la ULL, ayudados también por personal del centro.
Tras realizar una exhaustiva revisión de todas las instalaciones, que se prolongó hasta las 12:45, momento a partir del cual se recuperó la actividad normal, los efectivos policiales descartaron la presencia de ningún artefacto, aunque desde el grupo especializado en desactivación de explosivos de la Policía Nacional, denominado TEDAX, se ha abierto una investigación para localizar al responsable de esta pesada broma, cuya comisión constituye un delito.
Sin embargo, este no es el único episodio relacionado con la presunta colocación de artefactos, porque apenas 24 horas antes, en la tarde del martes, la presencia de un paquete sospechoso en la Facultad de Bellas Artes originó una llamada a la Policía. Varios docentes de este centro localizaron un artefacto que, dijeron, era muy creíble en su apariencia, pues en él se podía apreciar una simulación de dinamita y unos cables. Una vez que se personaron los TEDAX en la Facultad, que "se tomaron muy en serio el aviso", activaron el protocolo para estos casos, procediendo a desalojar todas las instalaciones y a examinar en profundidad el artilugio sospechoso.
Al final, resultó ser un artefacto falso, que según indicó ayer un docente formaba parte de "alguna representación artística en la que alguien se excedió", pues explicó que además de este paquete sospechoso, se pudieron localizar algunas pintadas y grabaciones de vídeo "en un tono muy agresivo" que formaban parte de "una broma muy pesada, pero muy bien elaborada". No obstante, desde la Facultad se indicó que sería conveniente que el impulsor de este episodio reconociera su autoría, al coincidir con el acto de ayer, más doloso y con otras intenciones, para evitar mayores consecuencias a raíz de la investigación policial abierta, ya que tanto lo ocurrido en Bellas Artes como en el Campus de Guajara se ha puesto en conocimiento de la autoridad judicial.
Estos hechos coinciden con un repunte de las movilizaciones estudiantiles tanto en contra del nuevo calendario de la ULL como del proceso de convergencia europea, aunque ayer no se quiso apuntar hacia ningún sector como responsable del mismo.
El rector, Eduardo Doménech, quien ayer mostró su preocupación por los dos desalojos producidos, señaló que con actos de este tipo "lo único que se consigue es perturbar a toda la comunidad universitaria y dar una mala imagen de la Universidad".
Doménech señaló que no quería culpabilizar a ningún grupo que haya mostrado su oposición a las políticas del grupo de gobierno, pues aclaró que "aunque discrepemos de AMEC, tampoco creemos que ellos sean los que lo han instigado". En este sentido, el rector advirtió de que se buscará a los responsables, "que tendrán que acarrear con las consecuencias, tanto académicas como delictivas, pues un acto de estas características está tipificado como atentado terrorista".
Desde el grupo SEULL, que rechazó enérgicamente este hecho, pues consideran que "encierra una actitud terrorista", se indicó que a pesar de que el operativo de desalojo funcionó con cierta normalidad, no dudaron en reclamar sistemas de alarma mediante la dotación de megafonía general, "ya que a raíz de este acontecimiento, quienes nos han avisado ha sido el personal de limpieza". Desde SEULL se señaló la necesidad de elaborar un plan de evacuación y emergencias que ya han demandado en el Claustro.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.