Santa Cruz de Tenerife

La vigilancia de Frontex abre la salida a los africanos como polizones en cargueros

En tres días han llegado a las costas canarias dos cargueros con polizones subsaharianos. Los ocho del "Mira" viajaron esposados. La tripulación afirma que 4 países les negaron el desembarco. Además, se confirman dos muertos entre los 13 que llegaron el sábado en el portacontenedores "Rosa Delma".
DORY MERINO, Tenerife
22/abr/08 20:17 PM
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La vigilancia puesta en aguas de Senegal y Mauritania por parte de la Agencia de Fronteras Exteriores de la Unión Europea (Frontex), que dificulta la salida de los cayucos cargados con inmigrantes, ha abierto otras puertas a la inmigración irregular hacia Canarias, como polizones en cargueros, tal y como señalaron a EL DÍA fuentes policiales que investigan los hechos en ambas orillas.

"No es algo casual que en tres días hayan llegado grupos de polizones en barcos de carga a las costas canarias, uno a Las Palmas y otro a Fuerteventura", señalaron las mismas fuentes, quienes recalcaron que esos inmigrantes pagaron por hacer la travesía.

Los ocho polizones que viajaban en el barco "Mira", que llegó el pasado miércoles al Puerto de La Luz y Las Palmas, estuvieron sujetos mediante grilletes durante un mes en las bodegas, donde los confinó el capitán, al que se le imputa un delito de lesiones y hoy prestará declaración judicial.

Los tripulantes del buque "Mira", cuyo capitán fue detenido por presunto maltrato, comunicaron la existencia de éstos en puertos de cuatro países sin que en ninguno les permitieran desembarcarlos, según aseguraron ayer ante el juez con documentos.

Así lo anunció el Tribunal Superior de Justicia de Canarias mediante un comunicado donde explica que, en una sesión de declaraciones a la que fueron citados tripulantes y polizones, "se ha acreditado, mediante la documental aportada, que dieron cuenta a las autoridades de los puertos de Marruecos, Turquía, Rusia e Israel de que llevaban polizones a bordo".

El capitán del carguero tomó el mando en Turquía, después de que los polizones llevaran ya un mes en el barco, y decidió trasladarlos del camarote donde estuvieron alojados por orden del anterior capitán a las dos bodegas de cubierta, donde prosiguieron la travesía en condiciones infrahumanas.

Los polizones afirman que en este último mes han recibido palizas y tratos vejatorios por parte de los 18 miembros de la tripulación, que los mantuvo encerrados durante este tiempo sin poder salir para hacer sus necesidades, que se hallaron esparcidas entre bolsas de plásticos, mantas y botellas, y que los marineros se negaban a vaciar.

"Son el doble de fuertes que nosotros, un blanco en esa situación hubiera muerto", afirmó un policía que acompañó ayer a los inmigrantes africanos, tres de Sudán, tres de Sierra Leona y dos de Guinea Conakry, a las dependencias del Juzgado de Instrucción Número 3 de Las Palmas.

Sólo dos tripulantes se apiadaron de los polizones y robaban comida para dársela por la noche.

El policía, que inspeccionó las dos bodegas en las que permanecieron los inmigrantes, aseguró que el barco, un cementero de 200 metros de eslora, solicitó a su llegada a Gran Canaria descargar su mercancía en el puerto de Arguineguín, pero, debido a que procedía de un país no comunitario, se le indicó que debía hacerlo en el de La Luz, donde atracó el pasado miércoles. De los ocho polizones, seis, tres de Sudán y tres de Sierra Leona, solicitaron a su llegada a Gran Canaria asilo político y están pendientes de su admisión por parte del Ministerio del Interior, según fuentes de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.

Otro muerto

Además, ayer, la Guardia Civil encontró otro polizón muerto en el interior del portacontenedores "Rosa Delmas", que llegó el sábado a Fuerteventura, con lo que el número total de polizones hallados asciende a trece, de los cuales dos han fallecido y cuatro se encuentran ingresados en el hospital General de Fuerteventura.

Éste es el segundo cadáver encontrado en ese buque, que permanece fondeado en las cercanías del muelle de Puerto del Rosario desde la tarde del sábado, después de que el capitán comunicara a las autoridades la presencia de un grupo de polizones. El barco trasladaba a trece polizones, dos fallecidos y once con vida, cuatro de los cuales permanecen ingresados en el hospital de Fuerteventura.