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PEDRO MILLÁN DEL ROSARIO

Medio Ambiente y nuevo Gobierno

17/abr/08 20:14
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Uno de los cambios más inesperados del nuevo gabinete del presidente Zapatero ha sido la creación de un macroministerio al mando de la economista gallega Elena Espinosa, bajo el romántico y poético nombre de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural. Este cambio ha dejado estupefactos a los ambientalistas y organizaciones ecologistas de toda España, sin excepciones. La evidente perdedora en esta batalla ha sido la histórica dirigente socialista Cristina Narbona, anterior ministra de Medio Ambiente, cuya coherencia -para algunos- o intransigencia -para otros- le llevó a tener numerosos y encendidos conflictos desde Cataluña o Valencia, por el agua, hasta Canarias, por las viviendas ilegales costeras, pasando por los cazadores, agricultores, gobiernos autonómicos socialistas y por los Ministerios de Agricultura o de Fomento, a los que ponía reparos y objeciones en la construcción de infraestructuras a través de los preceptivos estudios de impacto ambiental. El resultado a la vista está.

Asimismo, a Cristina Narbona se la relacionaba -quizás demasiado, por lo visto- con grupos ecologistas destacados, como Greenpeace o Ecologistas en Acción, que "obstaculizaban" la labor de otros departamentos del anterior Gobierno socialista, como Fomento. Basta con echar un vistazo a las webs de las citadas organizaciones para comprobar cómo les ha sentado la nueva "reestructuración" del Gobierno. Especialmente irónica es la sentencia de Greenpeace, que duda que los asesores "ecologistas" internacionales de Zapatero Al Gore y Rifkin le recomendaran semejante reconversión, que hace desaparecer de un plumazo el Ministerio de Medio Ambiente (que se creó en 1996 en el primer gobierno Aznar) y lo pone en manos de una economista con experiencia en muchas cosas pero ninguna en este sector, más bien al contrario, en la agricultura industrial, en los transgénicos y en la extensión del regadío en un país en el que cada día que pasa llueve menos.

Quizás es que a los que estamos lejos del centro de poder no alcanzamos a contemplar -y mucho menos a comprender- el complejo plan que el presidente Zapatero, hombre -presuntamente- comprometido con el cambio climático donde los haya, ha dispuesto para los pobres españolitos de a pie. Sin embargo, desde mi ignorancia y lejanía me atrevo a opinar que, en pleno siglo XXI, diluir el medio ambiente en un enorme ministerio cargado de competencias que van desde la agricultura, a la pesca, el agua, alimentación, biodiversidad, incendios, ganadería, enfermedades de origen veterinario, la caza, el cambio climático o al salvamento marítimo y la contaminación costera (heredadas de Fomento), y gestionadas por la misma persona, no es una buena decisión (al menos para el medio ambiente).

Es gracioso recordar que hace unas semanas se llegó a barajar el nombre de Joaquín Araujo, el célebre ambientalista, como candidato a ministro de Medio Ambiente, algo imposible de suceder y que enseguida desmintió el interesado. Un independiente con coherencia y compromiso es imposible que alcance en este país (tal vez en Suecia ocurra) un puesto destacado en la política internacional, nacional o regional, puesto que "las prioridades son las que son", y las aventuras son para los montañeros y para los de "Al filo de lo imposible". Zapatero ha preferido dejar las aventuras para otros tiempos y ha apostado por los valores seguros y menos incómodos de sobrellevar. Los sueños quedan para los discursos electorales y para la intimidad.

No obstante, habrá que darle un tiempo al nuevo Gobierno y esperar para ver cómo se desarrolla este ambicioso ministerio, de ver si la nueva ministra será capaz de armonizar unas actividades históricamente insostenibles y depredadoras de recursos, como la agricultura, la pesca y la ganadería en España, con la conservación de la naturaleza y el medio ambiente. Será interesante comprobar cómo se aborda desde esa perspectiva más global e "integradora" la supuesta apuesta por un modelo de desarrollo más equilibrado, armonioso y menos agresivo con el medio y la atmósfera. Sin ser demasiado pesimista, creo que nos va a tocar vivir tiempos interesantes, como dice la maldición china?

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