Restauración del paisaje
En una reciente alocución del alcalde de Güímar en Radio Nacional de España, se hace un dramático llamamiento por las circunstancias actuales de Valle de Güímar, debido a las extracciones de áridos que ha dejado el lugar en la ruina de lo que fuera significativo paisaje.
Esta situación se ha vivido en todos los puntos de la geografía nacional, así como la especulación urbanística de Marbella, Torremolinos, etc., y tantos otros remontados en el tiempo. El fenómeno de la extracción de áridos u otros materiales incide de lleno en la apariencia del paisaje, tutelado por el hombre moderno, siendo su realidad al respecto como la visión catastrófica de una marea negra o de la tierra después de un gran incendio que haya suprimido toda huella de vida. Cualquiera que haya estado en estos lugares, no habrá podido eludir un sentimiento de frustración, de deprimente impresión.
En Gran Canaria, como en cualquiera de las islas, ha acontecido lo expresado, como la denuncia del grupo ecológico La Vinca (Firgas), hace 19 años, en relación con el Montañón Negro, volcán situado en zona protegida, donde fue instalada una piconera con el mayor impacto ambiental, pese a las reiteradas prohibiciones y declaraciones adversas. Prolitoral ha afectuado denuncias por similares casos del Bandama, Las Tafiras y la montaña de Tindaya, en Fuerteventura, con motivo del proyecto de monumento, pasado de tiempo, que ha dejado un panorama descarnado y una deuda de dos mil millones de las antiguas pesetas.
De las palabras de la primera autoridad municipal de Güímar han quedado dos conclusiones de la mayor relevancia, que deben destacarse: "Sentencia sobre las extracciones, capítulo que resulta imperativo en los tiempos que corren; y la restauración o reconstrucción del paisaje desnaturalizado, actualmente de vergüenza para cualquiera. La restauración del paisaje es asunto de verdadera importancia, que no admite olvido. Ni será posible la continuidad del tema de no recobrar el paisaje la debida apariencia. Exigencia del presente.
Marcos Trujillo
(Las Palmas de Gran Canaria)
Carta (lacrada) a doña Justa:
Estimada señora de la venda y la balanza:
Sé que su señoría es casi una diosa, y que fue nominada por Platón a la categoría del supremo Bien, en el mundo de las Ideas puras. Y Aristóteles le dedicó en su Ética a Nicómaco buena parte de su tiempo libre, mientras los esclavos ¿sin alma? le hacían las tareas del hogar (la pureza duró poco). Ahora le escribo a sabiendas de que esa venda de la neutralidad puede serlo también de la ceguera. Nosotros por aquí bien, si no fuera por ese limbo suyo, envuelto en preservativa burbuja, la cual visionamos desde esta telaraña social llamada Estado de derecho. A pesar del descubrimiento de la Razón (que, en el derbi, ganó uno a cero al Destino) todavía adoramos ciertos becerros sagrados; y que conste que es preferible respetar que adorar.
La Revolución Francesa acabó con el poder venido desde el cielo hasta la sangre azul; y un tal Montesquieu inventó una curiosa balanza autoequilibrada, según él, de tres platillos: el legislativo, el ejecutivo y el judicial; los cuales, debiendo ser de lo más digno y noble, se nos aparecen en ocasiones como el breakdance, el crusaíto y el robocop. En ese orden, que no es el de Hugo Chávez, tú ya sabes?
Controlamos malamente, cada cuatro años, los dos platillos primeramente mentados; pero no hay forma de empatar con el tercero, el de la ceguera; quiero decir, el de la venda. Se observan, desde hace tiempo, barbaridades evidentes que demuestran que empacharse de cierta sapiencia para volcarla en duras oposiciones es instrumentación meritoria y necesaria, pero no suficiente para aterrizar bien en este mundo con viento lateral. Va en incremento el número de ruinas que acampan a sus anchas sin que les paren los pies. Bueno, esto de la mano dura es cosa de derechas, según me adoctrina un amigo liberal, preso? de su corrección social y política. Bueno, no? depende, si hay alarma social (v.g.: maltratadores) apliquemos mano de hierro y el peso de la ley a esa escoria irrecuperable; pero si son, por ejemplo, incendiadores de mendigos videograbados, démosle una segunda oportunidad (incendiaria). Marginados de izquierdas versus marginados de ningún lugar.
¿Surgirá algún día el movimiento mendiguista, con poder reivindicativo capaz de crear alarma social?
Con la venia, una preguntilla, doña Justa: ¿por qué si se desploma un edificio sobre la cabeza de alguien no vale excusarse en la falta de medios a la hora de sentarse en el banquillo, mientras que si un hijo suyo mete las cuatro patas de un jalón, todo se resuelve con paños calientes y? la exculpación en la falta de medios del sistema y difuminaciones varias? Era por curiosidad.
Disculpe si estas líneas le han parecido oscuras o algo pedantes. Sólo quería expresarme como a Vd. le gusta, doña Justa; y ya sé que preferiría el latín, como en las misas, para que nadie se entere; pero yo no pasé del rosa rosae. Tampoco pretendía producir ronchas en los que seleccionan la opinión del público para fabricar la opinión pública (dentro de un marco?); algunos de los cuales no dudan ponernos en la boca una venda similar a la que Vd. tiene en sus ojos (en estos delicados/intocables ? asuntos, se entiende; seamos justos).
Que Dios guarde a Vd. muchos años y que, sobre todo, guarde de mis guardianes.
Florentín del Castillo
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