T.I., S/C de Tenerife
El Partido Socialista Canario (PSC-PSOE) le exigió ayer a la consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, Milagros Luis Brito, que retome el diálogo con las centrales sindicales representativas del profesorado no universitario, y que eleve el "grave deterioro de la enseñanza al Parlamento regional", pues según dijo el portavoz socialista en esta materia, Juan Ramón Rodríguez-Drincourt, "esta es una situación que se debe a la incompetencia en la gestión".
El diputado socialista aseveró que en Canarias "no existe un verdadero proyecto educativo", lo que ha motivado, comentó, "la enorme preocupación" por parte de su grupo además "por el discurso del presidente regional, Paulino Rivero, en el discurso del Debate de la Nacionalidad, donde en materia de Educación lo que dijo que era impulsar una profunda reforma del sistema educativo se quedaba en cuatro medidas que ni siquiera vienen a trabajar sobre graves problemas como el fracaso escolar y la calidad educativa".
El portavoz socialista manifestó que "es necesario que este Gobierno emprenda un proceso de diálogo", pues según Rodríguez-Drincourt "es una irresponsabilidad que la consejera en seis meses no se haya sentado con los sindicatos, y que no ha convocado en torno a una mesa a los agentes sociales y políticos que tienen que ver con la mejora del sistema educativo, con el propósito de solucionar el conflicto". Para el representante socialista, la mejora de la calidad educativa y el conflicto de la homologación con el resto de funcionarios de la Comunidad Autónoma "son dos temas que están íntimamente relacionados".
Drincourt, que recordó que la homologación de los profesores es "es un derecho vigente", que se podía alcanzar en un periodo de ocho años, recordó que en el articulado de la ley del año 1991 se reflejaba ese reconocimiento "situado en el ámbito de la consecución de dos grandes objetivos: calidad educativa y la redefinición de la posición social y profesional del docente". Por ello, calificó de "sin sentido" la permanencia de un debate "estéril sobre una negociación sobre la homologación con o sin contrapartidas", pues remarcó que desde 1991 "está claro que se tiene que ubicar en un ámbito de consecución de objetivos y consecuciones para la calidad y la situación del profesorado".
El diputado socialista formuló una llamada "al doble diálogo, en primer lugar entre todos los sindicatos" y, a su vez, "a la responsabilidad y los deberes del Gobierno", pues remarcó que "es a quien le corresponde gobernar, y en materia de Educación, indudablemente, no lo hace, y por ello nos aboca a un callejón sin salida".
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