ÁLVARO MORALES, Pto. Cruz
Con críticas cruzadas de culpabilidad, incapacidad gestora y hasta de paciencia, los portuenses y sus múltiples turistas y visitantes contemplan desde el pasado jueves cómo vuelve a acumularse la basura en los contenedores y puntos de recogida por la segunda parte de una huelga de la que nadie asume responsabilidades. Ni go-bierno local, ni empresa ni trabajadores admiten parte de culpa por un conflicto que, como en Adeje, no beneficia mucho a localidades turísticas y que, por lo parece, pue-de prologarse en exceso.
Mientras el gobierno culpa en buena parte de la situación al equipo gobernante anterior por cómo se hizo la concesión administrativa, la UTE Sufi-Tarajal se suma a las últimas tesis gubernamentales y critica a los trabajadores por no darles un mes de plazo para disponer de un estudio de viabilidad y concretar una fecha para abonar las cuantías acordadas a finales de enero. El centenar de empleados, que apoyan la nueva huelga por unanimidad y que también critican al gobierno anterior, no aprecian voluntad de cumplimiento del preacuerdo sobre mejoras salariales, y la oposición de CC culpa de todo al nuevo gobierno, especialmente a María Jesús Ferrer, concejala de Personal; Eva Navarro, edil del área, y a la alcaldesa, Lola Padrón.
Mientras las partes afrontan el tercer día de huelga con estas discrepancias, la basura orgánica en bolsas negras, el cartón, muebles viejos y otros enseres se acumulan de forma creciente en los diversos puntos de recogida de este mu-nicipio a la espera de una solución. Si es que llega.
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