A LIN PO le hubiera gustado ser señor feudal y proteger los castillos de su rey frente a los dragones y monstruos encantados y cuidar a su doncella perdida en la constelación Lyra. En la era del plasma perviven los atavíos del medioevo y da la sensación de que nada ha cambiado desde entonces si no fuera por el imperio de la tecnología y la sociedad del bienestar que ya se resiente, como un caballo espoleado por su jinete andante. ¿Un espejismo? Ahora cuando ya es una sombra reflejada en el trasluz de la ventana los vértices de la Luna ya resultan lejanos encima una palmera tambaleada por el viento sur y recuerdo como aquella estela azabache inerte me cercenó el aliento al despuntar el alba.
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