Internacional
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

El presidente chino reitera que el problema del Tíbet es un asunto interno

Hu Jintao aseguró que "el conflicto con el grupo del Dalai no es un dilema étnico, ni religioso, ni de derechos humanos, sino un problema de salvaguardar la unificación nacional o separar a la patria".
13/abr/08 20:11
Compartir
Edición impresa .

AGENCIAS, Pekín/Washington

El presidente de China, Hu Jintao, reiteró ayer que el problema del Tíbet es un asunto totalmente interno y que el conflicto entre el Gobierno central y "la camarilla del Dalai" afecta a la unificación nacional.

"Nuestro conflicto con el grupo del Dalai no es un problema étnico, ni religioso, ni de derechos humanos, sino un problema para salvaguardar la unificación nacional o separar a la patria", dijo, según informó la agencia oficial Xinhua.

Hu hizo esas declaraciones en una reunión con el primer ministro de Australia, Kevin Rudd, en la isla suroriental china de Hainan, donde ambos asisten al Foro económico de Boao.

El presidente chino subrayó que los incidentes de Lhasa en su conjunto no fueron "manifestaciones pacíficas" ni acciones "no violentas" como han alardeado ciertas personas, sino puros crímenes violentos.

"Ningún Gobierno responsable podría permanecer indiferente ante delitos tales, que gravemente invadieron los derechos humanos, seriamente desorganizaron el orden social y perjudicaron severamente la seguridad de la vida y propiedades de la sociedad", reiteró.

Puerta para el diálogo

Hu dijo que la puerta para el diálogo entre el Gobierno y el Dalai Lama está abierta. "Por nuestra parte no existen obstáculos para tener conversaciones, pero por parte del Dalai Lama, sí. Si sus intenciones de diálogo fueran sinceras, habría diálogo", añadió.

Hu aclaró, sin embargo, que habrá diálogo "siempre y cuando suspenda sus actividades de escisión, ponga fin a las actividades intrigantes y de instigación y acabe las actividades destinadas a sabotear los JJOO de Pekín".

Por su parte, el Dalai Lama reiteró ayer su apoyo a los Juegos Olímpicos de este verano en Pekín, pero rechazó la represión contra los manifestantes tibetanos por parte del gobierno chino. "Apoyo esos juegos. No estoy contra China. Pero también soy un hombre comprometido con la democracia y no podría mandar a callar a los manifestantes", señaló el líder espiritual de 13 millones de tibetanos.

"No somos partidarios de un boicot (pero) debemos dejar claro que los antecedentes chinos en relación con los derechos humanos no son buenos", agregó en una entrevista para la cadena NBC.

"No estamos en contra del Gobierno de Pekín y tampoco buscamos independizarnos", matizó.

Con esa declaración rechazó denuncias chinas de que las protestas tengan como objetivo promover una campaña en favor de la independencia del Tíbet, en la cual estaría implicado.

"Yo soy un hombre de paz, un enemigo de la violencia", señaló el líder espiritual tibetano que vive en el exilio en la India desde 1959.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Internacional

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: