Tfe. Rural 72
basket inca 59
Tenerife Rural(10+18+12+32). Edu Sánchez (6), Iván Rodríguez (4), Barbour (13), Lampropoulos (2), Albert (8) -inicial-, Julio González (4), Wachsmann (8), Francis Sánchez (14), Llompart (3), Guaita (9) y Lewis (-).
Basket Inca(14+11+15+19). Bivia (3), Blanch (2), Ruiz de Galarreta (13), Sergio Ramos (13), Hamilton (9) -inicial-, Alzamora (2), Orfila (2), Marciulionis (-), Stacey (9) y López (6).
ÁrbitrosLabrac y González.
Parciales3-6, 10-14, 19-18, 28-25; 38-29, 40-40, 55-46 y 72-59.
IncidenciasPabellón Insular Santiago Martín, ante unas 1.800 personas. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del joven Javier Jiménez, aficionado del equipo blanquiazul.
J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.
El encuentro entre el Tenerife Rural y el Basket Inca seguro que no se guardará como uno de los partidos que hicieron historia dentro del baloncesto nacional. Ayer, lo mejor de todo fue el resultado, para el equipo blanquiazul, que se sitúa en la sexta posición a una victoria del quinto, el Plus Pujol Lleida.
El conjunto de Rafa Sanz jugó como viene siendo habitual. Es decir, balones a los hombres exteriores y buscando tiros desde fuera. Cuando entran todo va bien, el problema es cuando no hay acierto y ayer fue así. El Tenerife Rural se atascó en ataque, siguió buscando un lanzamiento y mientras, los interiores no las veían ni para coger rebotes.
Así empiezan los problemas y la suerte del equipo de Rafa Sanz es que el Basket Inca fue peor que los blanquiazules. El baloncesto es un juego colectivo, tanto en la parcela defensiva como en la ofensiva. Atrás sí trabajan en grupo, pero delante no. Para sacar partido del juego exterior tendrá que existir un mayor equilibrio entre las líneas y eso no ocurre en el Tenerife Rural. Los interiores no ven un balón
Rafa Sanz tuvo que variar pronto su quinteto inicial al ver que no salían bien las cosas (3-6, min.5). Lo primero que hizo fue cambiar a Llompart por Edu Sánchez para intentar cambiar la dinámica ofensiva. El Inca estaba mejor posicionado en la cancha y el Tenerife Rural tenía problemas para realizar su juego de ataque. Wachsmann y Guaita fueron los pasos siguientes y Lewis y Francis Sánchez.
Sanz, a los dos minutos del segundo cuarto, ya había cambiado a todos sus jugadores, pero no lograba encontrar a su cinco ideal. Mientras, los visitantes, poco a poco, sacaban provecho del mal ataque y la irregular defensa tinerfeña, sobre todo, en la labor reboteadora.
El Tenerife Rural, en dos minutos intensos, supo cortar la pequeña ventaja que había tomado el equipo de José Luis Abós y un parcial de 7-0 supuso que ese 10-16 se convirtiera en un 17-16, lo que provocó un rápido tiempo muerto del técnico visitante.
Este segundo cuarto transcurrió sin que ningún equipo tomara la iniciativa, pero no es por una buena defensa, sino por lo mal que lo hacían en ataque. El Tenerife Rural estaba atascado, sin ideas y sin creatividad para poder controlar el partido ante un rival muy inferior.
Cinco puntos anotados por Alfonso Albert en el inicio del tercer cuarto puso el marcador 33-27 y dos minutos más tarde los de Sanz cogían su máxima renta (38-29). Parecía que el Tenerife Rural había roto ya el encuentro. Había encadenado una serie de canastas importantes, estaba más firme en defensa, pero Abós paró de nuevo el encuentro.
Con poco que había hecho, el Tenerife Rural tenía nueve puntos de ventaja y eso hacía pensar que jugando medianamente bien, el partido tenía que ganar con una renta importante.
No fue así. Los locales no controlaron el juego de ataque y ese baloncesto alocado benefició al Inca que volvió a meterse de lleno en el partido. De ese 38-29 se pasó a un 40-37) en el último minuto del tercer cuarto y el nerviosismo volvió a la grada y a la cancha. Lo mejor fue el descanso para que Sanz lograra situar de nuevo a sus jugadores en la cancha.
La clave del encuentro estuvo en ese inicio del tercer cuarto, con Francis Sánchez como gran protagonista. El Inca se mantuvo en la zona que había dispuesto en los últimos instantes del tercer cuarto y el alero malagueño atacó de nuevo, pero esta vez acertó. Anotó sus primeros once puntos de forma consecutiva y puso el marcador en un 51-40, una importante brecha en el electrónico. Abós solicitó un nuevo tiempo para parar la racha del Tenerife Rural. El técnico colocó a cuatro jugadores "bajos" en busca de mayor velocidad y acertó. Stacey anotó desde fuera, pero los locales supieron mantener su ventaja y finalmente llevarse los dos puntos.
Al equipo blanquiazul le costó ganar. Le pudo la presión, pero lo importante fue sumar esa victoria y seguir arriba.
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