M.A.R., Las Palmas
Toyota Canarias se caracteriza por ser una empresa con una implantación regional plena a través de unas instalaciones renovadas y modernas. Fuertemente organizadas y auditadas en calidad y gestión medioambiental, las empresas del Grupo Toyota creen firmemente en la innovación como motor dinámico.
La firma cuenta con 432 empleos directos que ascienden hasta los 700 contabilizando el personal de su red comercial.
Dispone de una sólida posventa con una red de talleres propios que acometieron 139.753 operaciones y más de 2,6 millones de operaciones anuales de recambio.
Toyota Canarias ha crecido progresivamente a lo largo de su historia como empresa, "afrontando las dificultades con solidez y el éxito con sentido de la responsabilidad", afirman sus responsables.
Los orígenes de Toyota Canarias se remontan a 1969 cuando nace Impocasa, una empresa destinada a la comercialización de un grupo de marcas que importaba la familia Alonso y que encontraron con la nueva empresa acomodo en sus propias instalaciones.
Las nuevas instalaciones, la exposición próxima a la Casa del Marino y el servicio de posventa de la calle Eufemiano Fuentes se completaron con la adquisición de un local en León y Castillo.
En 1972, la aprobación del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias supuso la liberalización comercial de las Islas con Japón, iniciándose la importación de automóviles japoneses.
Nuevo escenario
Hace 38 años Toyota lideraba las ventas en el mercado japonés, y como consecuencia de ello existía una fuerte demanda de los importadores canarios para hacerse con la distribución de la marca. Artemio Alonso y Ángel Ferrera, ejecutivos de Domingo Alonso SA, consiguieron el preciado trofeo de la adjudicación de Toyota para la provincia de Las Palmas.
Este nuevo escenario determinó el cese de la actividad con Alfa Romeo, destinándose de forma exclusiva para la nueva marca las instalaciones de Las Palmas, ya que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife la importación de Toyota confió a la firma Blandy.
En 1973, un 25 de abril se matriculaba en Las Palmas el primer vehículo Toyota, concretamente un modelo Corolla 1.200. En 1975 Ángel Ferrera asume el liderazgo de la compañía y es la fecha en la que se inicia una progresión ascendente de la marca.
El acelerado crecimiento experimentado por la compañía en tan poco tiempo obligaría a la ampliación de la exposición de León y Castillo y la adquisición de un nuevo edificio de cuatro plantas para hacer frente a las nuevas necesidades de talleres, servicios de repuestos y oficinas.
El año 1992 fue el año de la adaptación a este crecimiento, que queda confirmado en las más de 7.000 unidades vendidas. La adquisición de un nuevo edificio que vinculaba las calles Diego Vega Sarmiento y Eufemiano Fuentes, que superaba los 18.000 metros cuadrados, representó la primera reestructuración de los servicios administrativos y de post-venta, así como la creación de una gran exposición.
En febrero de 1994 se materializaba una inversión superior a los 1.300 millones de pesetas de la época en una moderna estructura industrial que era inaugurada por el presidente Ángel Ferrera y el consejero delegado de TMC, Yoshio Ishizaka, ante las primeras autoridades y los más de 400 operarios que contrastaban con la veintena con la que la empresa había iniciado su actividad.
Finalmente, en 1993, TMC se decide a unificar la importación de la marca para Canarias, y nace Toyota Canarias, continuadora de toda la estructura de Impocasa, hecho solo interpretable como un gesto de confianza de TMC, al permitir la utilización de su nombre por la figura de un importador general que acababa de asumir un estatus equivalente al de cualquier importador de una nación europea.
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