EL DÍA, S/C de Tenerife
Hace tiempo gritaron que "Los feos siempre pierden" y no se arrepienten por ello, aunque ya no tengan la agilidad de antaño para continuar "Abriendo las ventanas" de las personas que escucharon su sonido por primera vez hace "Veinte años y un día", que es como se titula el quinto disco que lleva la firma de La Pista Búlgara.
Anoche, en la calle de La Noria, reaparecieron "Sin pudor", con la incertidumbre que provoca alejarse del bullicio que inyecta vida a un músico. Francis, su hermano Quique, Rafa y Roberto se alongaron, de nuevo, al balcón musical insular. "¿Nerviosos? No, nerviosos no, a la expectativa", nos cuentan antes de reaparecer sobre una tarima. No hizo falta que dijeran "Tengo el placer" para captar la atención del público que deambulaba cerca de la torre de la Concepción.
"Nunca nos fuimos"
Hace un mes, aproximadamente, creció el proyecto de "descorchar" el disco en el corazón de La Noria, una grabación que se resolvió en 48 ho-ras. "La vida va muy de-prisa", comentan en el momento en el que se buscan diferencias entre su primer trabajo musical y "Veinte días y un día". "Aquel se hizo en cinta y con Ja Ja Records, y éste es un CD que lleva el sello Multitrack", puntualizan sin perder ni un solo instante dentro de un largo viaje en el tiempo en el que intercalaron "Los feos siempre pierden", de 1989, "Horizontal", en 1992, "TRES", grabado en 1999, "Candy", una maqueta con influencias londineses editada hace un par de años, y finalmente, el álbum que se presentó anoche en La Noria: "Veinte años y un día".
En el escenario continúa el guitarrista Bis González. El regreso de La Pista Búlgara se acelera y no hay síntomas de intranquilidad. "Nunca nos marchamos, sólo nos alejamos un tiempo", advierten los miembros de la banda capitalina que ayer captó la atención de otra iniciativa potenciada por el ciclo "Santa Cruz+Viva". "Incluso Peter Gabriel", retoman con cierta ironía, "se toma sus dos o tres años de descanso entre disco y disco", dijeron en relación a un proyecto que empezó a cobrar forma -en octubre de 2007- en un espacio natural de la Villa de Candelaria.
Entre vasos de vino
Francis y Quique Martín, Rafa y Roberto alquilaron un equipo de sonido, agarraron los instrumentos y provisiones (comida y bebida) y se metieron en una cueva ubicada en Barranco Hondo. Allí se restauraron temas de toda la vida. "El jueves no hicimos nada, hablamos de lo que queríamos grabar y nos dimos cuenta de que ya habíamos quemado un día", explicaron sobre el arrendamiento por algo más de media semana (4 días). La parte más gruesa de "Veinte años y un día" se resolvió entre el viernes y el sábado. "En 48 horas tocamos muchos temas, nos pegamos nuestros vasitos de vino y fuimos ajustando las canciones". Sobre la marcha se planificó un CD en el que aparecen 14 títulos. Al margen de los que se ya se han insertado en esta crónica, La Pista Búlgara también tiró de "Horizontal", "Como el sol", "Los colgados", "Red de pensamiento", "Me tocó ganar" y "Miércoles 11", entre otros temas que forman parte de la historia de un conjunto pop-rock que maduró en la capital tinerfeña.
A pesar del vértigo que provoca ver cómo pasan los años, los componentes de La Pista Búlgara han encontrado muchas semejanzas entre lo que ocurre en 2008 y lo que aconteció hace dos décadas: "Los grupos no pueden subsistir de la venta de discos; la vidilla se la dan los conciertos", insisten, "pero es que tampoco ha mejorado mucho el ámbito en el que nos movíamos cuando pusimos en marcha una aventura que hoy seguimos viviendo con ilusión".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD