EL DÍA 10 del presente mes de marzo se debatía en el Parlamento de Canarias en relación con el asunto de cabecera. La consejera de Sanidad, señora Roldós, comparecía a petición propia. La repercusión que el asunto venía tomando en la sociedad parece que la indujo a dar explicaciones en sede parlamentaria.
Considero que la consejera de Sanidad no ha estado muy acertada en las pretendidas explicaciones. No parece de recibo iniciar su alocución, prácticamente, con la alusión a la condición de "despedido" del Hospital Universitario de Canarias (HUC) del cirujano Sr. Díaz de Tuesta, que es quien "levantó esta liebre" de la excesiva mortandad en el servicio de Cirugía Cardíaca en un período determinado. "Liebre" que ha saltado a los medios de comunicación por el caso omiso que, al parecer, los diferentes escalones jerárquicos del HUC estuvieron haciendo del asunto y que culminó con el despido del cirujano que se atrevió a poner en conocimiento de sus jefes aquellas deficiencias.
La señora consejera hizo una vehemente defensa de todo el personal que presta sus servicios en dicho HUC. Me parece bien, porque es su obligación. También lo es la de depurar responsabilidades internamente si hubiera o hubiese lugar. No es de recibo afirmar, como lo hizo en una entrevista radiofónica, vía teléfono, que le hacía Mayer Trujillo en la COPE, que cuando ocurrieron los hechos por los que se le estaba preguntando, ella no era consejera de Sanidad, que sólo llevaba ocho meses en el cargo. Cuando uno/a acepta un cargo, ha de hacerlo con todas las consecuencias.
La señora Roldós incidió en la magnificencia del servicio (puesto en cuestión por la elevada mortandad producida en los años 2003 y 2004) ya que "los pacientes le dan nota de sobresaliente cuando abandonan el hospital". Si el asunto no fuese tan serio, tal razonamiento sería para desternillarse, carcajearse, troncharse. Pero no. Naturalmente que los pacientes, después de haber salido con bien de una intervención quirúrgica, damos buena nota a quien nos ha intervenido. Son los muertos los que no pueden dar nota alguna al equipo que no pudo rescatarlos o que los "transportó".
Otro mal trance de la señora Roldós fue descalificar al portavoz del Grupo Socialista, Juan Carlos Alemán, poniendo en duda su capacidad para hablar de estos asuntos, diciéndole "que yo sepa, usted es maestro". Por esa regla de tres, el presidente del Gobierno de Canarias, don Paulino Rivero, está incapacitado para tratar de los muchos asuntos en que se ve obligado por razón de su cargo, simplemente, porque es maestro. El "maestro de El Sauzal", según rezan algunas pancartas en el conflicto que mantiene con los docentes no universitarios.
Y remató la señora consejera su mal trance anunciando en sede parlamentaria que el Consorcio Sanitario de Tenerife (CST) iba a presentar querella contra los medios de comunicación y las personas que han estado incidiendo sobre esta mala praxis producida en aquellos años. Señora consejera, eso no se anuncia; se ejecuta. A no ser que lo que pretenda es amedrentar a los medios de comunicación que han estado tratando el asunto y cumpliendo con su obligación de informar a la sociedad.
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