J.D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
Los "sin techo" comienzan a preferir dormir al raso, en la calle, antes que acudir al Albergue Municipal "por miedo a lo que les pueda ocurrir allí". Así se manifiesta José Ángel Martín, concejal del PSC y técnico de Cáritas, con una amplia experiencia en el trabajo social, quien aboga por "otro modelo o sistema que no sólo garantice la comida y la cama sino el seguimiento individualizado y profesional de cada persona, con un centro de día que permita ejercer sin cortapisas su trabajo a los agentes sociales. Por tanto, más recursos, tanto materiales y económicos, como humanos".
Martín explica que "los testimonios que recogemos apuntan a que muchas de estas personas tienen auténtico miedo a pernoctar en el albergue porque ven peligrar su integridad personal. Nos hablan de agresiones físicas, de robos hasta de la metadona que se distribuye o, incluso, de tráfico de drogas".
Martín Betencourt, quien estuvo acompañado en la visita al Albergue Municipal por su compañera del Grupo Municipal Socialista, Marián Franquet, añadió que "no sólo criticamos sino que intentamos aportar soluciones, porque el albergue de Santa Cruz es prácticamente el único recurso para trabajar con las personas sin hogar. Otros como los de Cáritas de Café y Calor o la Casa de acogida de Guajara están dirigidos a otro perfil de usuario. En el albergue cabe de todo y por lo tanto se hace imprescindible un control. No sólo de seguridad, que también, sino de trabajo integral con las personas, algunas de las cuales han optado directamente por dormir en los bancos de la calle. Y los trabajadores, aunque no lo afirman públicamente, sí aseguran en privado que han llegado a pasar miedo en algunas ocasiones".
"No basta comida y cama".- Martín indicó asimismo que "no es suficiente con la política de dar comida y techo a los que no tienen hogar, eso es una política de otros tiempos. Ahora se hace imprescindible el trabajo profesional e individualizado, de forma integral y multidisciplinar con estas personas. Para eso es necesario invertir en recursos materiales y económicos, además de en trabajadores especializados. De ahí la necesidad imperiosa de abrir un centro de día para las personas sin techo, en paralelo con la asistencia básica. Hay que sentarse y aumentar el equipo actual del albergue".
Martín recalcó "la necesidad de un espacio físico para este trabajo, un centro de día, no sólo el comedor y el albergue en sí. Desde el equipo de gobierno plantean que ese centro de día sería el propio albergue y con el equipo que hay, una educadora, un psicólogo y un auxiliar administrativo, no es ni mucho menos suficiente para realizar un trabajo individualizado con personas que llegan con importantes patologías, algunas clásicas y estudiadas como las drogas o el alcohol, pero otras para las que en esta ciudad prácticamente no hay nada, no existe ni un solo recurso, como son las derivadas de los problemas de salud mental".
El entorno.- Respecto a los barrios del entorno y sus vecinos, Martín apunta que "hay picos de mayor o menor preocupación, según lo que ocurra. Ahora estamos en un momento de cierto temor por el perfil de las personas que están acudiendo al recinto. La situación del Albergue Municipal es ahora mismo insostenible. Proponemos parar, reflexionar entre todos y ver hacia dónde queremos que vaya este recurso muy importante. El problema es que cada vez acude más gente allí y no existe posibilidad de respuesta en un espacio que es el mismo prácticamente y con unos profesionales que cuentan con escasos medios".
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