ÁLVARO MORALES, Pto. Cruz
A una de las mayores tormentas de viento que se recuerdan en el Puerto de la Cruz en muchos años, con sus evidentes consecuencias para la suciedad y el mal aspecto de una ciudad turística por la continua caída de ramas, hojas, el vuelo de papeles, bolsas y mucha arena, se sumó desde las 00:00 horas de hoy la segunda parte, y no existen garantías de que no haya más, de la huelga de los trabajadores del servicio de basuras por el incumplimiento hasta ahora del acuerdo de mejoras salariales y de otra índole alcanzado con la compañía Sufi-Tarajal el 31 de enero pasado, tras una mediación del gobierno y, en concreto, de la alcaldesa, que resultó clave.
Sin embargo, y según denuncian los trabajadores, ese acuerdo, que satisfizo en gran parte a los empleados por las sustanciales mejoras que representaba, no se ha cumplido hasta ahora. Su malestar llega al punto de que, pese a los intentos a última hora del pasado martes por parte de directivos de la empresa y el gobierno local, que incluso convocaron una reunión con los representantes de los empleados en un hotel a las once de la noche, los asalariados decidieron ayer, por unanimidad, cumplir su amenaza de huelga desde las 0:00 horas de hoy. La ciudad, por tanto y como ocurre desde hace semanas en Adeje, volverá a ver cómo se acumula la basura en muchos sitios.
El secretario del comité de empresa y representante de los trabajadores, Francisco Ríos, subrayó ayer a EL DÍA que la coincidencia de la huelga con los fuertes vientos permitirá, dentro de lo malo, comprobar lo importante que es este servicio, por lo que confía en que se flexibilicen las posturas y se cumpla lo pactado en su momento.
Mientras, el gobierno local enviaba un comunicado en la noche del pasado martes en el que achacaba la situación a las "nefastas" condiciones de la concesión administrativa realizada por CC, sobre todo en cuanto al personal, y la postura intransigente de los trabajadores, que exigen pagos ya. A su juicio, estos son los principales "obstáculos" para alcanzar un acuerdo, que no fue posible en la reunión que se produjo después de esta nota ni con la contrapropuesta presentada por el ayuntamiento y la empresa durante la tarde de ese día. Esa oferta incluía una subida salarial del 28% de media y el abono de una paga lineal de 700 euros en la nómina de febrero.
El ayuntamiento y la concesionaria solicitan el plazo de un mes, contado desde la firma de la propuesta, y recuerdan que así se estableció en el preacuerdo alcanzado "con el fin de realizar el necesario estudio, a realizar por una empresa externa, sobre el efecto de esta subida salarial en el equilibrio económico-financiero de la concesión, así como el compromiso de finalización de la redacción del articulado del convenio colectivo. Si en un preacuerdo hay tres puntos y los trabajadores sólo se ciñen a dos puntos, entonces se incumple el preacuerdo y la huelga será injustificada", señala el gobierno.
El portavoz de CC, Marcos Brito, criticó ayer las "mentiras, calumnias y difamaciones vertidas por las incapaces políticas de la alcaldesa, Lola Padrón, la concejala de personal, María Jesús Ferrer, y la concejala responsable de los servicios, Eva Navarro", sobre esta situación. A su juicio, "la máxima responsable para que el acuerdo no se haya firmado es la alcaldesa y, tras ella, Navarro".
Los nacionalistas niegan que todo se deba a las condiciones de la concesión, tal y como le han reprochado los trabajadores, y culpan también a Ferrer.
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