D. BARBUZANO, La Laguna
Los delincuentes especializados en el tema robaron el pasado año 9.000 metros del cable soterrado del alumbrado público de diferentes lugares del municipio, con gran incidencia en La Cuesta y Taco, para proceder luego a la venta del cobre que lleva dentro.
El concejal de Servicios del Ayuntamiento de La Laguna, Plácido Mejías, informó a EL DÍA que el total de cable robado representa una pérdida valorada en 74.203 euros, cantidad que se ha tenido que volver a destinar a la reposición del citado conducto de la energía eléctrica y que hubiera sido de gran necesidad para invertir en otras carencias que posee el municipio.
En el presente año se han llevado a cabo ya seis robos de cable, el último de los cuales ocurrió el 26 de marzo en la urbanización La Hornera, de donde se llevaron 324 metros.
De los 9.000 metros que sustrajeron los vándalos hay que destacar que 4.864 de ellos fueron arrancados en la zona de San Matías.
Plácido Mejías explicó que este tipo de robo se debe a que el kilo de cobre está a unos 4 euros, lo que ha motivado que los delincuentes aprovechen este hecho para conseguir dinero de una manera fácil.
El cable, una vez robado, lo queman, y el cobre lo cortan en trozos, por lo cual es difícil que el que lo compra sepa si es o no fruto de un hurto.
El concejal dijo que el delincuente durante el día destapa dos arquetas del alumbrado público bajo tierra que estén a una distancia considerable como de 300 a 500 metros, y luego corta el cable por los dos extremos. Por la noche regresa a una hora en la que no haya mucho público en la carretera, y ata una punta del cable a un vehículo, y al ponerse en contacto el coche se lo lleva con facilidad.
Otros, al parecer, optan por una forma de hurto más cómoda como es utilizar un jeep y poner en acción el wuinche, y esperar a que se enrolle el cable.
Lo último que ha detectado la Policía Local en la forma de robar el cable del alumbrado ha sido me-diante el tirón a través de una mo-to. En este caso, los agentes laguneros detuvieron a los dos delincuentes que actuaban de día, siendo notorio que, por otro tipo de objetos, tenían antecedentes pe-nales de 21 y 29 detenciones por robos.
Para Plácido Mejías el problema no sólo radica en el dinero que cuesta comprar el cable, sino el tiempo que se tarda en detectar dónde se produjo el corte del mismo y luego reponerlo, ya que las empresas no suelen disponer de cantidades tan grandes. Por ello tienen que encargar su compra, y mientras llega el material y se coloca, como en algunos casos, han podido pasar hasta cinco días, con unas calles a oscuras de no-che, lo que propicia la inseguridad e incluso las caídas de las personas mayores.
Según el concejal de Servicios, la zona en la que más actúan los delincuentes es en La Cuesta y Taco, aunque también se realizan robos en el casco, Tejina, Guama-sa, Los Majuelos, y en aquellas calles más largas y de pocos habitantes.
Acción de la Policía
La Policía Local y la Nacional parece que han encontrado la solución para evitar que siga adelante este tipo de delito, pero no ha sido desvelada a este periódico -cosa lógica como dijo el concejal- porque el gamberro de turno sabría cómo actuar.
Por ahora, los agentes policiales están identificando a diario a toda persona que esté manipulando las bases de los báculos de las farolas, ya sean ciudadanos normales o trabajadores de empresas.
Los agentes de La Laguna se han reunido con los de Santa Cruz para llevar acciones conjuntas, como, por ejemplo, a través de la Policía Científica, contactar con todas las personas que se dedican a la compra de cobre.
Plácido Mejías recordó que to-das las personas que se detienen son objeto de una denuncia ante el Juzgado, y que al final se le pone una multa al delincuente.
Empezó en 2006
Aunque se hubiese producido an-tes, fue en diciembre de 2006 cuando el ayuntamiento denunció que en las últimas semanas se había producido el robo de más de 4.000 metros de cable de cobre del alumbrado público en varias zonas de la ciudad.
En aquel entonces, el coste del material robado superó los 10.000 euros y las sustracciones se produjeron en las zonas de Taco y Los Majuelos. Este hecho, comentó Plácido Mejías, "es doblemente grave, puesto que deja sin alumbrado público a la zona en la que se ha producido el suceso". Concretamente, las zonas que resultaron afectadas y quedaron sin luz fueron la parte trasera de De-cathlon, la calle El Rosario, en Taco, la calle de San Nicolás, en San Matías, y el Centro Deportivo Montaña de Taco.
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