RAFAEL FUMERO, San Isidro
Muy feas se le están poniendo las cosas al Raqui San Isidro, y no pensando únicamente en el saneamiento económico del club sino también en cómo evitar un descenso administrativo por deudas que le permita participar la próxima temporada en Tercera, categoría a la que llegará por sus deméritos deportivos. Los jugadores no están por la labor de perdonar dinero a la entidad, y así se lo han hecho saber a la junta gestora, que ayer mantuvo un segunda reunión con los futbolistas.
Del encuentro de ayer entre dirigentes y profesionales no se sacó nada en claro y ambas partes pusieron otra fecha, que es mañana, para ver si hay alguna cesión por parte de los futbolistas. La idea del club era que cada jugador perdone el 40 por ciento de lo que se le va a adeudar hasta el final de temporada, lo que le significaría para el CD San Isidro ahorrarse más de 95 mil euros. La única posibilidad que la plantilla dejó entrever es rebajar un 20 por ciento, aunque no todos están de acuerdo.
En vista de que no hay entendimiento, los rectores van a optar por otra vía, la que adelantó ayer esta Redacción. Esta nueva alternativa consiste en empezar a negociar uno por uno con los futbolista para ver cuánto están dispuesto a perdonar. Habrá profesionales que no rebajen ni un euro de lo que deben percibir, mientras que otros, en función de sus ingresos, sí podrían acceder a la solicitud del club.
Las cosas se le están complicando a los rectores del conjunto sureño, ya que todavía no han conseguido el dinero prometido para cubrir una segunda mensualidad. A los futbolistas se le empieza a dar fechas diferentes para el hipotético cobro cada vez que se reúnen con ellos. Hay que recordar que el gasto sólo de aquí al final de temporada será de unos 250 mil euros en concepto de pago a los jugadores. Una sola denuncia por impago de cualquier futbolistas afiliado a la AFE (Asociación de futbolistas Españoles) conllevaría el descenso del equipo en los despachos, es decir, al ya descenso deportivo habría que sumar uno administrativo, con lo que el Raqui daría con sus huesos en Preferente si nadie lo remedia.
Para mayor mal en el conjunto sureño, una de las empresas que pretendió ayudarle le entregó unos pagarés que no tenían fondos, por lo que el gasto de esos trámites le cuestan aún más dinero al club. Increíble pero cierto. Y es que a perro flaco, y éste es escuálido, todo son pulgas.
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