Arriscada y dispuesta
A la Isla Canaria y Colombina, colmada de ensueños
Un clamor de vida
vislumbro en tu suelo,
tus bosques al sol
respiran de gracia
y tus habitantes
prolongan su llama
hasta un horizonte
do el mar es perpetuo.
Aquí el palmeral
aroma de encuentros,
y las huertas siembran
verdores de surcos,
bebiendo del agua
de barrancos hechos,
de los aires tibios
y afectos maduros.
Y en tu corazón escudan
impulsos señeros,
la sangre teñida
de osados corajes,
las voces que arriscan
gentiles empeños,
o un soplo de silbos
ganado de afanes.
Tres navíos fueron
la unión de otras almas,
la concordia cierta
de paz y bondades,
una trayectoria de nombres
vestida de pausas
o de admiración crecida
y estupor notable.
Famosa es tu Isla
por aquella gesta
que al cruzar el mar
descubrió en conquista
rendimiento y fruto
tomado en banderas,
otra Patria viva
galana de empresa.
Ahora yo te canto
y apruebo tus miras
porque sugestiva
le diste el abrazo
desde tus barrancos
cubiertos de albricias
a un milagro nuevo
de amor y esperanza.
Juan Antonio López
de Vergara y Batista
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD