NORMALMENTE, se echa la culpa al último que salió. ¡El tío, al irse, pulsó el interruptor!
Por lo que hemos visto en estas elecciones, en el caso de que hubiera sido él, bajó el plomo completo de toda la casa y se hizo el "harakiri". Los de Coalición habían acusado al "salido" de rupturista, dilapidador, Judas, inconsciente, mala hierba a podar, y la réplica del tránsfuga fue una piña directa a la chopa. Señaló a sus "ex" de rociar los cables de ligazón de las armaduras con ATI x 7 (una especie de 3 en 1). Lo peor de lo peor.
Lo cierto es que el nacionalismo se quedó a oscuras con el núcleo duro titiritando y los irreductibles encendiendo velas. Resistiendo el tirón, que no es la cuestión. Con Anita de Agustina de Aragón y el desgarro hasta el último voto para el Senado. Con Ricardo bailando y por los pelos. Sin saber ni de dónde, ni a dónde y tanteando cabezas en la oscuridad.
Pero no. El análisis electoral niega la mayor. Detecta que el apagón es generalizado y achaca la culpa a las Unelcos de la política. A las multinacionales del verbo fácil, con pringosos contenidos que arrasan por las praderas mediáticas del cuchicheo bipartidista. Las franquicias de "comida verbal rápida" eliminan a los chiringuitos locales (los Mc Zapa y Mc Rajoy con el "Pollo Román").
Por lo tanto, a espabilar. Toca modernizar el dignificante reclamo de mayor peso de autodecisión y la tarea empieza por crear nuevos parámetros de fijación nacionalistas. Estamos demasiado lejos para seguir mendigando mendrugos con "la boca a medias de los sucursalistas" y este "apagón generalizado" debe servir para reforzar la convicción de ser en el mundo mayorcitos de edad.
Coalición ha parecido ser la única fuerza tocada sospechosamente por el mayor pecado político en Canarias. Ser "chicharrero", en este caso, o "canarión", en otros. A la que más daño podía hacer una trompada de localismo de este tipo. Automáticamente, con un mínimo de fundamento se pasa a desaparecer de la isla de enfrente. Demasiadas murgas dando leña. Los partidos centralizados en Madrid sí pueden, porque son multinacionales que se decantan por la franquicia que consideran adecuada al momento y actúan de manera difusa sobre lo que se supone afecta a la "valía personal" de los candidatos. ¡Cuidado! Que también tienen que afinar.
Aquí los chiringuitos deben tener muchísima precaución y esconder que (Kalise, Tirma o La Isleña) se fabrica en Las Palmas lo mismo (Danone, Dorada y Los Compadres...) en Tenerife. Las marcas publicitan la procedencia en letra minúscula y rincones obligatorios, porque pueden perder mercado. Coalición ya lo perdió. Toca hacer lo mismo e ilusionar a los de aquí y a los de allí. Manolo Vieira, a cuento de este lío, dijo en una actuación en el Parque La Granja de Santa Cruz: "Me niego a que me quiten la mitad de mi tierra".
Es hora de reafirmar el proyecto. La segunda marca, PNC, aglutinando territorios y con las siete estrellas verdes ondeando de una vez. El "Mc Pollo Canario".
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