EFE, Arrecife
La ministra de Agricultura en funciones, Elena Espinosa, transmitió ayer un mensaje de "rotunda tranquilidad y garantías" a la sociedad ante el consumo de carne de vacuno tras la confirmación de dos fallecimientos provocados por la variante humana del mal de las vacas locas (Creutzfeldt-Jakob). Las muertes se produjeron los pasados 28 de diciembre de 2007 y 7 de febrero de 2008.
Así lo reiteró la ministra durante un receso de la Conferencia Sectorial de Agricultura que se celebraba ayer en Lanzarote, tras recibir telefónicamente la información de los dos fallecimientos registrados en Castilla y León.
Espinosa quiso señalar que, a falta de datos concretos y más amplios de las causas y fechas de los dos fallecimientos confirmados por Sanidad de Castilla y León, todo apunta a que ambos casos se deben a consumo de carne anterior a 2001.
Insistió en que desde 1996 se adoptaron en la Unión Europea y en España todas las medidas de control para evitar, prevenir y controlar la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), más conocida como mal de las vacas locas, que se detectó en España por primera vez en noviembre de 2000.
Espinosa quiso trasladar a la sociedad la total garantía de seguridad alimentaria que ofrecen las carnes de vacuno españolas que cualquiera puede encontrar en los lineales, ya que desde hace más de diez años se han adoptado controles de calidad y trazabilidad.
Desde hace años
La consejera de Agricultura de Castilla y León, Silvia Clemente, reiteró que las dos personas fallecidas a consecuencia de la variante humana del mal de las "vacas locas" o de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fueron producto de la ingesta de carne antes del año 2001.
Clemente explicó que "los identificados son antiguos y su consumo de carne se remonta al momento en el que no existía el control actual impuesto por la Unión Europea".
Destacó que, desde 2001, hay un control absoluto en la producción de carne de ovino y de vacuno, y que todos los casos de vacas locas que se han producido después se han identificado.
Ha recordado que desde un punto de vista técnico y científico era posible la aparición de este tipo de casos, pero insistió en que en la actualidad el consumo de carne de vacuno está "totalmente garantizado".
Tres personas perdieron la vida en España a causa de la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, la versión en humanos del denominado mal de las vacas locas, presumiblemente por haber ingerido carne de reses infectadas.
La primera víctima fue una mujer de 26 años residente en Madrid, en 2005, a la que se suma el fallecimiento conocido ayer de dos castellanoleoneses, el 28 de diciembre de 2007 y el 7 de febrero de 2008.
Las encefalopatías espongiformes transmisibles o enfermedad por priones son un grupo de patologías neurodegenerativas que afectan tanto a animales como a humanos, en los que el periodo de incubación suele ser de diez a veinte años.
El trastorno en personas se relaciona con el consumo de carne de reses con EEB, una patología que se descubrió en el Reino Unido a mediados de la década de los años ochenta y que ha causado unas 150 muertes, la mayor parte en países europeos.
Algunos expertos descartan la posibilidad de que la infección en personas se adquiera por la ingesta de carne porque los priones, versiones dañadas de proteínas presentes en el cerebro, son distintas en los seres humanos.
Los médicos advierten de que es posible que aparezcan nuevos enfermos hasta 2010.
Por su parte, el que fuera director del Laboratorio Nacional de Referencia de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles, Juan José Badiola, declaró que "no se puede descartar que aparezca algún caso más".
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