ÓSCAR MARTÍN, S/C de Tfe.
La calle de La Noria recuperó ayer por la mañana la estampa habitual después de que el Ayuntamiento de Santa Cruz decidiese el pasado miércoles precintar las terrazas de dos de sus establecimientos. En concreto, las autoridades municipales procedieron a retirar las sillas y mesas de El Bulán y El Lagar, puesto que los propietarios de estos dos locales no habían entregado la documentación requerida desde hace seis meses, y que tienen que ver con los plazos para la habilitación de sus terrazas.
Sin embargo, el efecto de autoridad del consistorio provocó que los dueños de estos dos locales situados en la nueva zona de ocio y restauración de la capital aceleraran los pasos, y ayer, muy temprano, acudieron a la Gerencia Municipal de Urbanismo para presentar uno de los certificados requeridos para tal instalación. Carlos Quintero, uno de los socios de los dos propietarios que ya cuentan con el visto bueno, restó importancia a lo sucedido. "Yo creo que se le ha dado mucha importancia, la gente no tiene que especular tanto, puesto que sólo nos hemos olvidado de presentar la documentación". Además, el empresario santacrucuero felicitó al ayuntamiento por la agilidad, "ya que ellos son los primeros que quieren que haya terrazas al aire libre".
En cambio, otros establecimientos, en este caso situados en el parque Bulevar, tales como la cervecería Bulevar-Metro y la cafetería Kroxan, han tenido que esperar más tiempo. Si bien es verdad que ayer presentaron la documentación solicitada, la situación se presenta en principio muy distinta a los locales de La Noria. En cuanto al primero de los establecimientos, y según explicó el letrado de ambos locales, Roberto Elises, en su momento se había presentado el proyecto de instalación, aunque no había entregado la documentación relativa a la misma, tal y como se les había exigido desde el Ayuntamiento capitalino.
Por su parte, la situación en la cafetería Kroxan es otra. Según el mismo abogado, este establecimiento dispone de licencia de apertura definitiva y cuenta, por otro lado, con la solicitud de terraza. Sin embargo, añadió, los propietarios se han encontrado con que el epígrafe asignado en su momento a la hora de desarrollar su función indica que "tenía una actividad para una cosa y ahora desarrolla otra", aseguró Roberto Elises.
Así, y después de un desolado fin de semana en la conocida y popular zona de ocio de la capital, la imagen de ayer en La Noria era bien diferente. El Bulán y El Lagar cuentan ya con sus sillas y mesas, y los propietarios de Mojos y Mojitos celebran la vuelta de la normalidad, pues ha sufrido igualmente la falta de ambiente tras el "golpe" de las autoridades.
Mientras, en el parque Bulevar sus propietarios respiran impaciencia. El Ayuntamiento capitalino revisa los papeles presentados para proceder, en caso de que esté todo en regla, a ordenar de nuevo la instalación de sus terrazas.
Cabe recordar, por otro lado, que el Ayuntamiento de Santa Cruz podría precintar durante los próximos días otras terrazas de la capital, al no haber entregado los permisos exigidos, a pesar de que las autoridades han venido advirtiendo de la situación desde hace ya seis meses, tal y como explicaron desde el consistorio.
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