M.CH., Tazacorte
Un numeroso colectivo de vecinos de El Puerto, el barrio costero de Tazacorte en el que habitan más de 2.000 personas, se reunieron el pasado domingo en un local de la Urbanización Nuestra Señora de El Carmen para organizar varias ac-ciones reivindicativas y protestar por una serie de "injusticias" que, según consideran los habitantes de este importante núcleo del litoral, están padeciendo con la connivencia de la Administración local. Intentan "parar como se pueda" lo que están padeciendo y para eso van a iniciar, como primera me-dida, una recogida de firmas para avalar su protesta.
Los vecinos se quejan, ya hace años, de malos olores, basuras y problemas ambientales generados, principalmente, por la presencia de una depuradora que "nunca ha funcionado adecuadamente". La misma se encuentra a escasos 50 metros de una urbanización en la que habitan cientos de familias, algo lo suficientemente grave como para motivar el malestar general de esta parte de la po-blación.
Según los habitantes de este ba-rrio, "no sólo desde hace años so-portamos los constantes olores de la estación depuradora, noche tras noche, sino también el ruido y los carburantes que se desprenden de los camiones y las palas que operan en una chatarrería situada junto a nuestras viviendas, a escasos metros. Los mismos empiezan a trabajar desde las 7:00 de la mañana y están hasta medianoche de manera ininterrumpida, sin respetar ni siquiera los domingos y los días de fiesta".
Pero ahora, por si fuera poco, la gota que colma el vaso ha sido la decisión de instalar junto a sus ca-sas las naves de la industria de la acuicultura que opera desde el puerto de Tazacorte. En estas instalaciones se guarda y se trabaja con la comida (piensos) que alimentan a las doradas y las lubinas que se crían en los viveros del mar. Los vecinos ya no aguantan más olores ni más ruidos: "No les pa-rece bastante con dañar el medio marino, ya que se ha puesto en duda el beneficio que esta actividad supone para nuestras especies autóctonas, las mismas que dan de comer a muchas familias de este barrio y que están empezando a sufrir las consecuencias de la es-tancia de esta actividad en la zona costera, sino que ahora colocan junto a las viviendas su infraestructura, para ponernos la cosa pe-or de lo que ya estaba".
Así, añaden, "no nos parece co-herente que una actividad que se va a desarrollar en el puerto de Tazacorte tenga que desplazarse con camiones hasta un solar anexo a nuestras viviendas, a más de un kilómetro, para trabajar con unos piensos olorosos y poco higiénicos. Esto supondrá otro duro golpe para los vecinos, que además verán co-mo todos los días pasan por la ca-rretera de acceso a Las Angustias grandes vehículos cargados de piensos".
Los vecinos han dejado claro que esto no tiene nada que ver con la política: "Simplemente estamos hartos de tanta basura en el barrio, de tantos olores que hemos soportado durante más de una década. A falta de soluciones a los graves problemas de salubridad que tenemos en algunas partes de El Puerto, ahora nos machacan más si cabe con una industria que sólo beneficia a unos pocos y que no aporta nada a las más de 2.000 personas que vivimos aquí, lo que nos parece una verdadera injusticia".
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