D, BARBUZANO, La Laguna
Con el millón de euros empleado en los diferentes andamios para que los técnicos del Instituto Eduardo Torroja sigan haciendo estudios en el proceso -según el referido centro- imparable de corrosión del hormigón de las bóvedas y cúpula de La Catedral, se hubieran podido construir, por ejemplo, 14 nuevas viviendas para jóvenes y una comisaría.
De ello se han dado cuenta los principales colectivos sociales y culturales de La Laguna y vecinos, por lo que están destacando que dicho dinero se hubiera podido emplear en obras que contribuyeran a mejorar la educación, la sanidad, el patrimonio, el deporte o determinados servicios que aporta el ayuntamiento como, por ejemplo, las ayudas a domicilio, la restauración del patrimonio e incluso la seguridad ciudadana.
El tiempo empleado por parte del personal especializado venido de la Península en la colocación del actual andamio para reconocer el exterior de la cúpula central de La Catedral, y el dinero destinado a ello, se pudieron haber evitado, según miembros muy vinculados a la referida iglesia y que esperan con ansias su apertura, con una grúa y un cesto en su parte superior, que hubiera permitido a los técnicos hacer en un corto espacio de tiempo sus catas y el reconocimiento del hormigón de la cúpula. "No hay que olvidar -según un arquitecto- que cuando se quitaron las veletas de lo alto de las dos torres de la fachada del templo, se hizo con unos profesionales en alpinismo y no hubo que ponerles un andamio tan grande y costoso".
El Obispado de Tenerife comunicó el día 2 de febrero de este año que, según la ley 51/2007 del 26 de diciembre de presupuestos generales del Estado para el año 2008, figuraba destinatario de una subvención económica en el Programa Presupuestario de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, con un importe de 500.000 euros, para la restauración de La Catedral. Una ayuda importante, pero que será aprovechada para pagar los andamios instalados dentro del templo, tal y como le dijeron al ecónomo de la Santa Iglesia Catedral, Julián de Armas, en la reunión a la que asistió en la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura.
El primer andamio, que forma una gran estructura de hierro y arcos de madera, es un excelente trabajo de ingeniería, como dijo este periódico en su momento, que aporta gran seguridad al templo y a quienes lo transitan.
La empresa madrileña Peri fue la encargada de instalar los andamios, los cuales se fabricaron en Alemania, concretamente en el pueblo de Weissernhorn, y son de tanta calidad que han sido instalados en templos de la riqueza arquitectónica de la Catedral de Oviedo o la iglesia de El Salvador de Sevilla.
Lo más importante de la historia de estos andamios es que el alquiler le estaba saliendo tan caro al Ministerio de Cultura, que la empresa Víctor Rodríguez decidió comprarlos, aunque tuvo que en-frentarse al impago durante un tiempo por el Gobierno central.
La estructura metálica está hecha de acero galvanizado en caliente, un material idóneo para que no sea objeto de la corrosión debido a la humedad, la cual sí está haciendo de las suyas como dijo este periódico recientemente, ya que ha mo-tivado la presencia de unas termitas que atacaron las bases de ma-dera sobre las que se apoyan los andamios, aunque nadie ha informado si dichos insectos han hecho acto de presencia en retablos de la categoría del de la capilla de Los Remedios.
Estos andamios interiores pesan 150 toneladas, y su representante ha sido el único que ha dicho que están preparados para el derribo de las bóvedas, explicando que "sería selectivo, a mano, y tanto desde fuera como desde dentro, reforzando la actual estructura metálica de los andamios para que soporte bien el impacto de los escombros".
El 16 de enero de este año, un jefe de los muchos que hay en el Ministerio de Cultura informó a EL DÍA que, para el actual estudio, "la colocación de andamios en la cúpula empezará en breve", ante lo que este periódico publicó al día siguiente que "dichas palabras no concuerdan con la realidad, ya que ayer este periódico descubrió que desde hace varios días se está montando dicha estructura metálica".
Dado que dicho comentario pa-rece que no gustó en Madrid, le recordamos que los laguneros y tinerfeños están muy indignados con el Gobierno central, como es el caso del ecónomo de la Diócesis de Tenerife, Julián de Armas, que tuvo la valentía de decir "que hace falta voluntad política por parte de Madrid" para resolver el problema de las cubiertas de la Catedral, o las palabras del presidente del Cabildo insular de Tenerife, Ricardo Melchior, al afirmar que "el Gobierno central ha to-mado el pelo al pueblo tinerfeño, y no estamos dispuestos a permitirlo. El dilatar en el tiempo la restauración de la Catedral no se hace con bellas, sino con malas artes".
Un arquitecto que prefirió en su día quedarse en el anonimato ma-nifestó: "Todos los responsables del Ministerio de Cultura y los po-líticos del Gobierno central deberían revisar la historia del templo lagunero para que sepan que La Catedral nació enferma, pues no se hizo muy sólida por ahorrar di-nero".
Parece ser que el Gobierno central, desde 1913, ha sido más considerado con la Península que con Canarias, tal y como apuntó hace años el entendido en catedrales de España, Pedro Navascués: "En La Catedral de La Laguna, entre 1908 y 1913, se gastó una suma de dinero que ascendió a 475.000 pe-setas, mientras que en la nueva Catedral de Vitoria, sólo en 1911, se invirtieron 967.000 pesetas, es decir, el doble de la lagunera".
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