Coplas de mi tierra
Me tachabas de ignorante,
te dabas de inteligente,
mi ignorancia es temporal
tu idiotez es permanente.
No te escarranches ancina
sobre esa burra morisca
que la vereda es estrecha
y de un respingo te'esrisca.
Muchas veces te pedí
que te casaras conmigo,
como no me has dado el sí
sólo seremos amigos.
Cuando venía de Masca
al pasar por El Palmar,
te vi arando con la yunta
las tierras del Pedregal.
Cuando te vi en la ventana
contemplando las estrellas,
yo te quise comparar
pero tu eras la más bella.
Si por otro me dejaras
siento que me moriría,
porque en esto del querer
yo con otra no sabría.
Recuerdo cuando del monte
con una carga de leña
mi madre siempre bajaba
cantando una malagueña.
Siento una pena en el alma
que no me deja vivir
por no decirle, te quiero,
a quien me trajo a este mundo
cuando se iba a morir.
Enrique Díaz Martín
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