M.G./EFE, S/C de Tenerife
La desclasificación de algunas escuchas telefónicas realizadas por la Policía en el curso de la "operación Góndola" sobre corrupción urbanística en Mogán ha permitido conocer el contenido de las conversaciones mantenidas por el promotor de la urbanización Anfi Tauro, Santiago Santana Cazorla, con el entonces presidente del Go-bierno canario, Adán Martín; el consejero regional de Ordenación Territorial, Domingo Berriel, y el director general del Gabinete de la Presidencia, Salvador Iglesias. En su momento, y dada la condición de aforados de Martín y Berriel, las grabaciones fueron remitidas por el juez instructor al Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que no apreció indicios de delito en las palabras del presidente y el consejero.
El ex jefe del Ejecutivo mostró ayer su satisfacción por la publicación del contenido de sus conversaciones, ya que, a su juicio, corroboran que su actuación fue un "ejercicio de responsabilidad". En este sentido, recordó que los expedientes -el de Anfi y otros tres- llevaban tramitándose dos años, por lo que correspondía "impulsarlos".
"Los administrados tienen derecho a que se les conteste", señaló el ex presidente, quien puntualizó que habló con las cuatro empresas promotoras de los proyectos presentados. Asimismo, Martín considera que el tiempo le ha dado la razón, puesto que entonces advirtió, ante los tiempos que desde el punto de vista económico se aveci-naban, de que era necesario "im-pulsar los productos que aumenten la calidad y la competencia del sector turístico".
En parecidos términos se pronunció Salvador Iglesias, quien ga-rantizó que tanto su intervención como las de Martín y Berriel respondieron a la voluntad de "defender exclusivamente el interés general". El ex director general del Gabinete de la Presidencia asegura que se limitó a "atender a Santana Cazorla cuando llamaba telefónicamente exigiendo su derecho a ser informado sobre la tramitación de su expediente, que ejercitaba de acuerdo a la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas". Además, Iglesias niega que tuviera, ni entonces ni ahora, "el más mínimo interés personal en los negocios" de Santana ni relación "comercial, empresarial o de cualquier índole" con él.
Por su parte, Domingo Berriel no ha expresado la misma satisfacción por la difusión de las grabaciones en los medios de comunicación. El consejero anunció que está estudiando querellarse por unos hechos que, a su entender, reflejan un "disparate absoluto". Precisamente, el PSC-PSOE ha solicitado la comparecencia de Berrriel en el Parlamento para que dé cuenta de estas conversaciones que, según los socialistas canarios, "reflejan un acuerdo previo" con el empresario.
Entre las transcripciones publicadas figura una charla del 18 de enero de 2007 en la que Adán Martín asegura al empresario que ha dado instrucciones de que el asun-to se acelerara. "Me calenté y tiré del teléfono, y personalmente lla-mé. Dije: quiero eso en la comisión de mañana (...), pues escríbanlo en diez horas", relata el ex presidente a Santana Cazorla. En cuanto a Iglesias, dice al promotor: "Lo tuyo estaba medio parado, entonces hablé con los consejeros". A continuación, explica, se dirigió al presidente. "Entonces me prometieron que lo iban a impulsar", cuenta Salvador Iglesias a Santana.
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