EFE, Bucarest
La Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN comenzó anoche con el compromiso francés de enviar un batallón a Afganistán, lo que permitirá aliviar parcialmente la actual crisis de la misión aliada, aunque sin lograr un consenso sobre el acercamiento de Ucrania y Georgia.
Los líderes de los veintiséis países miembros de la Alianza se mostraron además unánimes en invitar a Croacia y Albania a la adhesión, pero Grecia fue inflexible en su negativa a la entrada de Macedonia mientras mantenga este nombre, el mismo que el de una de sus provincias.
En la cena informal con la que se inició la Cumbre, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que su país enviará un batallón, lo que en el Ejército francés equivale a unos 800 soldados, a la zona este de Afganistán, que se añadirán a los actuales 1.430.
Esto permitirá a su vez que EEUU traslade efectivos al sur para apoyar a los canadienses, que habían amenazado con abandonar el país en caso de no obtener refuerzos para su peligrosa misión, pero que tras el compromiso francés permanecerán hasta 2011.
De esta manera se cierra en parte la crisis generada por las demandas de las naciones destinadas en las áreas más castigadas por los rebeldes talibanes y Al-Qaeda.
Por su parte, España no tiene previsto aportar más efectivos a los 778 que ya tiene destinados, y tampoco ha recibido esta demanda de EEUU, según aseguró ayer el ministro en funciones, Moratinos.
La jornada comenzó con el enérgico llamamiento de Bush a favor de la ampliación hacia el este y un aumento significativo de las tropas en Afganistán, ya que "la principal prioridad" de la Alianza debe ser la lucha contra Al Qaeda y otros grupos terroristas.
Bush era favorable a acercar a Ucrania y Georgia a la antesala de la OTAN, e incluirles en el llamado Plan de Acción a la Adhesión.
Sin embargo, con la oposición de países como España, Alemania y Francia, las dos ex repúblicas soviéticas deberán esperar a nuevas convocatorias. Pero el Plan de Acción para la Adhesión a la OTAN para ambos países "no es una cuestión de si se dará o no, sino de cuándo se dará", aseguró el portavoz aliado James Appathurai.
Hoy, intentarán consensuar un mensaje positivo para las dos capitales, que acusan a Moscú de presionar a los aliados para no acercar sus bases a las fronteras rusas.
En cuanto al problema con Macedonia, el primer ministro griego, Costas Caramanlis, insistió ayer en la cena de líderes de la OTAN que "sin solución (al nombre) no hay invitación" para la adhesión de esta ex república yugoslava.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD