EL DÍA, S/C de Tenerife
Productores canarios y la Administración autonómica celebraron ayer de forma conjunta la reciente declaración del Archipiélago como zona libre de cultivos transgénicos. En el marco del acto, los agricultores solicitaron al Gobierno limitar ahora la importación y comercialización de ese tipo de productos en las Islas.
El acto contó con la asistencia del director del Instituto de Calidad Agroalimentaria del Gobierno de Canarias (ICCA), Guillermo Díaz; el presidente de la Confederación de Organizaciones Agrarias y Ganaderas de Canarias (COAG), Rafael Hernández, y el portavoz de la organización ecologista Ben Magec, Juan Díaz.
También estuvieron presentes representantes de la Asociación de Ganaderos de Tenerife (Agate), El Puesto Ecológico, Red Canaria de Semillas, Federación de Mercadillos de Tenerife y Amigos de la Tierra, así como expertos invitados por la plataforma contra los transgénicos.
Para Rafael Hernández, la declaración aprobada la semana pasada en el Consejo de Gobierno representa un "importante hito", por lo que felicitó al Ejecutivo canario en general y a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Administración autonómica en particular.
Con anterioridad, Juan Díaz ha-bía señalado que la iniciativa "es sólo el primer paso" a dar, en referencia a la intención de extender el alcance de la declaración para limitar también la venta de esos cultivos en las Islas.
Demanda del sector
Sus palabras fueron respaldadas por el economista y responsable técnico en Tenerife de la COAG, Manuel Redondo, que aludió a la "enorme" biodiversidad animal y vegetal del Archipiélago como una razón "más que suficiente" para restringir la comercialización de productos alterados genéticamente en las Islas.
Guillermo Díaz añadió que la declaración aprobada por la Administración canaria supone una apuesta "fundamental" para mantener al Archipiélago libre de los cultivos transgénicos.
Díaz señaló que el Gobierno canario promueve la producción de cultivos más "respetuosos" con el medio ambiente, que tienen un menor impacto en las Islas.
Redondo explicó que la declaración "no tiene valor jurídico alguno", por lo que su importancia radica en que "debe servir de guía a las políticas agrícolas diseñadas desde las administraciones públicas".
De hecho, cuando el Gobierno canario informó de la aprobación de la declaración, también anunció la decisión de integrar a las Islas en el foro comunitario Agrupación de Regiones Libres de Organismos Genéticamente Modificados.
El motivo que argumentó entonces la Administración fue "defender ante las instituciones comunitarias la necesidad de que las regulaciones sobre cultivos modificados genéticamente tengan en cuenta las estrategias productivas y medioambientales de las diversas regiones de la Unión Europea".
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