A ESTE PASO, yo no sé a dónde nos quieren llevar nuestros políticos de turno. Aquí "tanto monta, como monta tanto". Lo que no es de recibo es que el kiosco de la plaza del Realejo Bajo no tenga una escalera en condiciones para acceder a la parte alta del mismo.
Ya esto se puede considerar como una desgana de trabajar y de tener abandonado a más no poder al casco histórico del Realejo Bajo. Y sigo diciendo que parte de la culpa de lo que aquí sucede la tiene el presidente de la Asociación de Vecinos. Este hombre se ha empeñado en que lo que está sucediendo en el Realejo Bajo no es competencia de la Asociación, y pasa olímpicamente del tema.
Mire señor presidente, Vd. que levantó la mano para ser presidente de la Asociación de Vecinos Las Dos Palmeras del Realejo Bajo voluntariamente y apoyado por un grupo que Vd. mismo se buscó para que no se le fuera de las manos la presidencia pensando que la Asociación sólo era un chiringuito, debe de poner las cosas en su sitio y, si no sabe conducir el barco, váyase, convoque elecciones, aplíquese los estatutos a sí mismo, pero no se haga el ciego. Y con esto no quiero darle clases de moral humana ni a Vd. ni a nadie, allá Vd. con lo que hace, pero la crítica constructiva es libre, y por eso manifiesto mi preocupación. Precisamente porque ahora vemos cómo la escalera del kiosco no está en condiciones para el tránsito. Está destrozada y Vd. lo sabe. ¿A quién podemos acudir? En primer lugar a la Asociación de Vecinos, si es que funciona adecuadamente por casualidad, pero desgraciadamente a quienes nos gobiernan, que, por favor, no sean tan abandonados, que también los vecinos del Realejo Bajo pagan sus impuestos, y que ya va siendo hora de que este casco se vaya teniendo en cuenta.
Tampoco sé lo que pinta la Asociación Cultural "Patrimonio y Naturaleza" que también se debe de dejar oír si es que acaso funciona, pero me temo lo peor: algunos sólo esperan lucirse en San Vicente el próximo año, o en el "Realexo 2008", y no voy a entrar más en el trapo, ni quiero crispar a nadie, sólo quiero que cada "barco cargue con su vela" y el que no pueda ponerse una camisa de once varas porque le viene larga, pues que no se la ponga.
Así avanza Los Realejos que es una barbaridad. A mí se me cae la baba, estoy muy contento como me tratan; pago mis impuestos y me quejo cuando algo me duele. Antes se quejaban otros. Ahora no lo hacen porque están en el poder, mientras tanto seguimos oyendo la "música" a todo volumen hasta altas horas de la madrugada, y la orquesta no para.
A la Policía Municipal tengo que felicitarla. Lo digo muy seriamente. Confío en ella, no me quejo de su positivo trabajo, y les animo a que sigan dando buenos ejemplos. Nunca hablaré mal de estos valientes hombres porque sé lo sacrificado que es atender a un municipio tan amplio y con tan poca plantilla. Soy solidario con sus problemas y reconozco que necesitan la comprensión y el apoyo de todos y nada tiene que ver con la escalera del kiosco de la plaza del Realejo Bajo.
Y espero que dicha escalera tenga el lugar que le pertenece y que se utilice como hasta ahora. Posiblemente habrá quien pueda donar madera para construir una nueva, o en todo caso realizar una recolecta; cosas más difíciles se han visto, pero también es verdad que no hay cosas imposibles, sino personas incapaces de cumplir con sus deberes.
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