EFE, Londres
El juez Scott Baker, a cargo de la investigación judicial sobre la muerte de Diana de Gales, afirmó ayer que "no hay pruebas" de que el duque de Edimburgo o los servicios de espionaje británicos MI6 ordenaran la "ejecución" de la princesa, al resumir el caso en el Tribunal Superior de Londres.
"No hay pruebas de que el duque de Edimburgo ordenase la ejecución de Diana, y no hay pruebas de que los servicios de inteligencia u otro organismo del Gobierno la organizase", señaló Baker al empezar a resumir los puntos principales del caso antes de que los miembros del jurado se retiren a considerar el dictamen de un caso que se ha prolongado medio año.
El juez agregó que las teorías de la conspiración argumentadas por el dueño de los almacenes Harrods, el millonario Mohamed Al Fayed (en la imagen a su llegada al tribunal), no tienen fundamento.
"No hay prueba alguna" para apoyar la afirmación de Al Fayed, quien cree que los servicios secretos, con el respaldo del marido de la reina Isabel II, participaron en una conspiración para impedir que Diana y Dodi Al Fayed pudieran casarse.
El resumen del caso es la fase final de un proceso judicial que empezó hace seis meses y con el que se quiere esclarecer la muerte de Lady Di y su novio, quienes perdieron la vida cuando el automóvil en el que viajaban se estrelló contra una columna del túnel bajo el puente del Alma, en París, el 31 de agosto de 1997. Una vez concluido el resumen, que puede llevar horas o días, los once miembros del jurado deberán deliberar.
Durante los últimos meses, más de 250 testigos han prestado declaración, tanto en el mismo tribunal como a través de videoconferencia desde el extranjero.
En la tragedia también perdió la vida el chófer del vehículo, Henri Paul, pero salvó la vida el guardaespaldas Trevor Rhys-Jones. Dos investigaciones, una francesa y otra británica, han determinado que las tres muertes fueron accidentales.
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