Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

IN MEMORIAM

José Hilario Fernández Pérez, Chela, un periodista polifacético

1/abr/08 20:06
Compartir
Edición impresa .

Esto no pretende ser una necrológica, o por lo menos no una necrológica al uso. Es lo que pasa cuando la persona está tan viva, tan presente, su fuerza intelectual tan potente e irrepetible que, cuando la fatal noticia llega como acero gélido, parece que fuera broma del mismo destino y que aquel "incombustible" que era José Hilario Fernández Pérez, "Chela", va a llamar por el móvil para desmentirla.

Precisamente, los móviles funcionaron ayer como locos para propagar el mal trago de esta noticia nunca esperada para el mundo del periodismo canario -y el especializado en gastronomía, en particular-. Nadie daba crédito y, sin embargo, era cruda realidad que Chela no había podido esquivar el mal envite cuando caminaba por la calle del Pilar de Santa Cruz rumbo a una reunión, ahora ignoramos si luciendo su característico sombrero y la chamarra sobre los hombros.

Todavía sin asimilarlo, las palabras vienen en tropel. Descarga dolorosa para sus más allegados, entre ellos los compañeros del Plan Insular de Gastronomía y colegas del periodismo gastronómico, entre los que se fue labrando una complicidad, un entendimiento y un redescubrimiento de la persona y del comunicador, que queda como gran legado.

Probablemente, el propio Chela no admitiría frases enternecedoras o ñoñas, y mucho menos los tópicos de estos casos, que demandan tanto consuelo; para la ocasión, seguro que firmaría uno de sus pareados costumbristas, a ser posible con un condumio tradicional como hilo conductor, en el que saldría a colación la gran ironía que es este adiós prematuro y repentino.

Hombre universal, periodista polifacético que fue antaño de "La Tarde" -que llegó a realizar una entrevista a Dios- y sumergido en el compromiso de contar las verdades -aunque le pasaran factura-, nada se va a descubrir de las peculiaridades de esta personalidad que se ha ido, pero cuya valía quedará siempre latente.

A Chela se le podía hinchar la yugular de un enfado por un detalle nimio o estaba siempre dispuesto a una disputa amistosa, generalmente con argumentos, pero la faceta encantadora, discreta y afable sólo se conocía en foros muy concretos.

Muchos apuntan su proclividad a ojear todos los días la columna en EL DÍA, "La buena uva". La chispa de este hombre culto, un verdadero procesador en referencias de nuestra tierra canaria y de la Historia de las Islas, siempre surgía a modo de cátedra en cualquier conversación de mesa y mantel.

Genio y figura, era capaz de desarrollar todo un recordatorio de sabrosas anécdotas, de hallazgos propios del ratón de lectura incesante que era, de ajedrecista de medianoche, de hombre vivido y curtido en miles de aventuras.

En los últimos tiempos, a Chela, que últimamente firmaba un blog en canarias24horas.com -"El pecado de la carne", se titula el último, del domingo 30 de marzo- le encantaba emprender tertulia en el mesón Chejota, en el centro de Santa Cruz, lugar donde se encontraba a gusto, como en casa. En una reciente velada, junto con el propietario y amigo, Josué Pardo, blandía su inquietud, siempre a flor de piel: "¿Cómo se vivirá en Costa Rica? ¡Habría que probar!", se animaba.

Anécdota que apenas es trazo del mural apasionante que fue la vida y trayectoria de este profesional de la comunicación, que se ganó el respeto y también algunas desavenencias a causa de ese indomable carácter suyo, tan definitorio de su estilo periodístico y como escritor.

Con todos los bríos intactos, José H. Chela, un indesmayable creador, activo y vitalista, tenía planes, que eran no pocos "calderos al fuego". Algunos de ellos, sustanciosos, caso de la inminente presentación del libro titulado "Con las manos en la musa". También se manejaba la opción, en esta Casa de EL DÍA, de lanzar por fascículos un libro prácticamente culminado y pulido sobre la historia, desde los aborígenes hasta nuestros días, de la gastronomía canaria.

Asimismo, tenía previsto un programa de televisión y un trabajo con los hermanos Ríos.

Los mencionados foros gastronómicos y tertulias, el espacio que va dejar su columna, el blog sin su firma y todos esos proyectos inconclusos sí van a ser un duro trance para asimilar entre los que le querían y admiraban.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: