Luis Clemente, con 24 años, hace un paréntesis en su vida dedicada a la construcción y se marcha a trabajar a un empaquetado de tomates. Trabajando en la siembra y recogida de tomates en Fyffes (Adeje) estuvo un año y fue allí donde conoció a la que años después fue su mujer. "En la agricultura se ganaba más que en la construcción, pero lo mejor que me pasó allí fue conocer a la que ha sido mi compañera toda la vida". El amor hacía que Luis, a pesar de haber dejado el trabajo en el empaquetado, caminara todos los días desde Guía hasta el empaquetado de Fyffes para poder ver a su media naranja. ¡Qué cosas aquellas!