LOJENDIO/EFE, Tenerife
Un buque que tiene prohibida la entrada en la Unión Europea (UE), debido a que no ha pasado las inspecciones reglamentarias, fue autorizado ayer a cargar combustible en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, de donde tenía previsto partir al finalizar la operación, circunstancia que provocó sorpresa e indignación en las autoridades del Gobierno canario.
El buque es el "Blue Ice", antes conocido como "Tenerife", un pequeño petrolero construido en 1975, con una eslora de 90 metros y que está matriculado en Basterre, la capital de la federación de islas Saint Kitts y Nevis, en el Caribe. Al parecer se trata de un petrolero similar a los que abastecen de combustible a los pesqueros que faenan en las aguas africanas.
La autorización para el atraque responde al hecho de que el buque carecía de combustible y se prefirió permitirle repostar "antes que dejarlo a la deriva", señalaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias.
El Gobierno de Canarias mostraba su sorpresa por el hecho de que ayer atracase en el Dique del Este de la capital tinerfeña el citado petrolero, sin que se hubiera informado de ello a las autoridades autonómicas, dijeron a Efe fuentes del Ejecutivo regional.
Las fuentes reconocieron que se trata de una competencia estatal, pero recordaron que, recientemente, Canarias ha sido declarada Zona Marítima Especialmente Sensible por la Organización Marítima Internacional.
Ante estas circunstancias, el Gobierno canario reclamará a Capitanía Marítima, organismo que depende del Ministerio de Fomento, toda la información referida al hecho.
Bandera de conveniencia
En el puerto de la capital tinerfeña operan frecuentemente barcos con banderas de conveniencia que transportan cargas peligrosas, en condiciones lamentables e inadmisibles para la navegación y el tráfico de combustibles.
Este barco, que efectuó su primera escala en Tenerife en el año 2002, carga regularmente combustible en Santa Cruz para abastecer a las flotas pesqueras que faenan en las aguas de África Occidental.
Fue construido en el año 1975 en unos astilleros de Gran Bretaña y actualmente presenta un aspecto lamentable, razón por la que está incluido en las listas grises y negras de distintas instituciones públicas y privadas relacionadas con la seguridad marítima, entre ellas en las del propio Memorándum de París, por su potencial peligro debido a su deficiente estado de conservación.
La inspección es obligada en conformidad con lo dispuesto en el Real Decreto 768/1999, de 7 de mayo, que aprueba el reglamento para el control del cumplimiento de la normativa internacional sobre seguridad marítima, prevención de la contaminación y condiciones de vida y trabajo en los buques extranjeros que utilicen puertos o instalaciones situadas en aguas jurisdiccionales españolas.
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