G. MAESTRE, S/C de Tenerife
Domingo García Rodríguez, acusado de ser el autor de la muerte de la que fuera su compañera sentimental, Gregoria Felipe Ravelo, el 17 de mayo de 2005 en Santa Úrsula ha sido declarado culpable del delito de asesinato con los agravantes de alevosía, ensañamiento y parentesco por un jurado popular. Es decir, ha sido declarado culpable de todos los cargos que se le imputaban y en su grado máximo, de manera que se enfrenta a una condena que estará comprendida entre los 22 años y medio y los 25 años de prisión.
Según se desprende del veredicto emitido por el jurado en la noche de ayer, Domingo asesinó a Gregoria de manera fría y calculada, habiéndolo planificado de manera que ésta sufriera mucho y que además no tuviera posibilidad alguna de defenderse.
El jurado también considera probado que el procesado aprovechó el vínculo afectivo que le había unido durante un año con la ahora fallecida, para causarle más dolor, aprovechándose de su confianza.
Significativo es el rechazo total que ha tenido el jurado a la hora de pronunciarse acerca de uno de los atenuantes presentados por la defensa y que se basaba en la supuesta incapacidad mental del acusado debido que tiene diagnosticado un trastorno antisocial de la personalidad. En este sentido, el presidente del tribunal señaló en la lectura del veredicto que para denegar este atenuante por unanimidad se habían basado en el testimonio dado por los peritos forenses que, si bien reconocieron que efectivamente tenía ese trastorno mental, también enfatizaron que eso no le impidió saber en todo momento lo que hacía.
Asimismo, los miembros del jurado desestimaron las peticiones de la defensa referentes al atenuante de confesión, "ya que no ha quedado acreditado de manera alguna que el acusado llamara a su hermana para que alertara a la Guardia Civil de lo sucedido". Además de que las pruebas halladas en el domicilio de la víctima sin duda le habrían señalado a él como responsable del crimen y que cuando llegó la Guardia Civil al lugar del crimen, éste les manifestó "la he matado, la he matado".
"Es violento y peligroso"
Finalmente, y ante la posibilidad de una reducción de condena o de un indulto en favor del condenado, el jurado se manifestó por unanimidad en contra "debido a que aquí ha quedado acreditado por los expertos forenses que se trata de una persona violenta y peligrosa".
Una vez conocido el veredicto, todos los letrados de la acusación, es decir, el Ministerio Fiscal, la acusación particular, la acusación popular (en representación del Instituto Canario de la Mujer) y el Abogado del Estado, solicitaron al magistrado presidente que emita una sentencia en la que condene a Domingo García a la pena máxima, esto es, a 25 años de prisión, además de a una indemnización de 200.000 euros en favor de la única heredera de Gregoria: su madre. Asimismo, solicitaron la prohibición de que el acusado se aproxime o comunique con la madre de la víctima en un periodo no inferior a 10 años.
Por su parte, el letrado de la defensa aceptó todos los puntos pedidos por la acusación por considerarlos "conforme a la Ley", aunque solicitó para su cliente la pena mínima, 22 años y medio de prisión.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD