La estatua
En su onomástica
A don José Rodríguez Ramírez
director de EL DÍA con respeto y admiración
Muchas estatuas
fueron erigidas
ni se sabe por qué.
Muchas estatuas
no fueron merecidas
el mundo sabe por qué.
Si algún día se levanta
la suya, ¡sin dudas!
todos sabremos por qué:
usted, don José, fue
siempre un hombre de bien.
Armando Edodey Ramos
Poema del amor
El amor es como el mar
que se acerca hasta la orilla
y que se vuelve a alejar
y te mojo las rodillas
si lo sabes esquivar.
El amor es como un árbol
que lo debes de plantar
y deberás de regarlo
o se te morirá.
Es como un noble corcel
al que quieres ensillar
y te subes con cautela
y lo consigues domar.
Es algo muy poderoso
que no puedes controlar
que te recorre la espalda
y que te puede hacer temblar.
Es como un metal preciado
que te cuesta encontrar
como una joya preciosa
que nunca podrás comprar.
Como la cumbre de un pico
que no puedes alcanzar
como el sol y las estrellas
que no cesan de brillar.
Que te vislumbra el futuro
y te puede hacer soñar
o te atrapa entre sus lazos
y hasta te puede matar.
Que te alegra el corazón
o te puede hacer llorar
o te hace un hombre bueno
o te llena de maldad.
Con el amor no se nace
es algo que brotará
del cariño y la ternura
y del saber escuchar.
No me importa cómo sea
la mujer que debo amar
solo que quiero que posea
muchas ganas de soñar.
Y hasta perder la cordura
de alegría y emoción
y sentir el universo
en toda su dimensión.
Y perderme entre las sendas
que recorramos los dos
y degustar de sus labios
los frutos de nuestro amor.
Y fundirme en un abrazo
que no se acabe jamás
y quererla hasta la muerte
a ella sola y nadie más.
Y contarle a todo el mundo
cómo y cuándo comenzó
la aventura de mi vida
con mi medio corazón.
Y espero que Dios la mande
y no tenga que esperar
lo que me resta de vida
y me quede sin amar.
Que quien pasa por la vida
y no conoce el amor
es posible que se muera
de tristeza y soledad.
Adolfo Cruz
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