Santa Cruz de Tenerife

El museo del Cabrera Pinto es visitado por 800 personas en sólo una semana

La Sala de Historia Natural cuenta con colecciones de aves disecadas, animales de gran tamaño e incluso restos de un guanche que citó por primera vez Sabino Berthelot en 1825, aunque en dicho año el edificio albergaba en lugar del instituto la antigua Universidad.
D. BARBUZANO, La Laguna
28/mar/08 19:46 PM
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El instituto de Canarias Cabrera Pinto ha abierto de nuevo su Sala de Historia Natural hasta el 20 de abril, la cual ha sido visitada, en tan sólo una semana, por 800 personas, dado que posee unas piezas de gran valor que datan del siglo XIX.

La citada área forma parte del museo del instituto, que ha servido para la formación complementaria de miles de alumnos en el pasado y en la actualidad podría ser un atractivo, de gran interés científico, no sólo para estudiantes sino, además, para los turistas que visitan a diario la ciudad. Pero para ello sólo tendría que hacerse cargo algún organismo oficial de pagar a un vigilante de seguridad, muy poco, como afirman los laguneros, para lo mucho que se ofrece en las salas, como, por ejemplo, reptiles, aves, minerales y rocas, insectos, peces, figuras anatómicas, herbarios, pieles de aves sin montar, modelos anatómicos del reino vegetal, conchas marinas, fósiles e instrumentos científicos.

El Instituto de Canarias comenzó en 1846 y su Gabinete de Historia Natural heredó algunos materiales de la antigua Universidad de La Laguna.

Sabino Berthelot hizo una de las primeras referencias a las colecciones de historia natural, aunque en dicho momento pertenecían a la Universidad, ubicada desde 1821 en el convento de San Agustín.

El inventario de 1847 alude a un cajoncito con minerales, dos más con conchas, caracoles y mandíbulas de peces, cuernos de carnero y gacela, asta de ciervo, sierra de pez espada, colmillo de elefante, pez tamboril, huevos de avestruz, una momia guanche, una piedra de molino y una olla aborigen.

El material del instituto procede de recolecciones de los propios profesores, de compras realizadas en Madrid, París o Barcelona, o de donaciones como las de Anatael Cabrera, naturalistas extranjeros como el botánico alemán Rudolf Von Tanner Burchard.

Entre los profesores de Historia Natural que ha tenido el instituto figuran, entre otros, José de Bethencourt (1846), Gumersindo Fernández de Moratín (1848-1855), Leandro Alberto Delcour (1865-1866) o José Albiñana (1878).

La colección de mamíferos del museo es muy interesante y llama mucho la atención con ejemplares como canguro, lemur, orangután, oso hormiguero, tití leonino, cría de león, leopardo, marmota, castor, ornitorrinco o gineta.

El instituto muestra, además, más de 150 aves, entre las que, como dice en su estudio María Teresa Juan Casañas, figura la cerceta común, la serreta mediana, chorlitejos, gaviota patiamarilla, correlimos, archibebes, andarríos, charranes, avocetas, cigüeñas, búho real, lechuza, mochuelo, cernícalo, gavilán o el ratonero común.

Los reptiles

Del grupo de serpientes sobresalen la anaconda amarilla y la culebra verdiamarilla. También se puede ver el varano del Nilo, iguanas, tortugas, y lagartos de gran tamaño como el recogido en 1935 por Telesforo Bravo en el Roque de Fuera, en Anaga.

Para los que dispongan de bastante tiempo y sean minuciosos, se recomienda la colección de cerca de 1.800 insectos procedentes de las Islas Canarias, Sevilla, Cáceres, Marruecos o Cuba. Las cajas contienen coleópteros, dípteros, himenópteros, lepidópteros, ortópteros y hemípteros.

Mención aparte merece el herbario con 100 pliegos con plantas recolectadas entre 1920 y 1922 en Canarias, siendo notorio que 65 ejemplares son endemismos canarios.

El museo cuenta también con cajas didácticas como las referidas a procesos biológicos de animales como el ciclo de vida de la mariposa de la col, el desarrollo embrionario de la culebra y la mariposa de la seda.

María Teresa Juan Casañas señala que entre los años 50 y 80 del siglo pasado no hay una dedicación a las colecciones, debido a una enseñanza más memorística y menos práctica.

A partir de 1980, el Departamento de Historia Natural del Cabrera Pinto se dedica al rescate de las colecciones, aprovechando varias convocatorias de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Se implicaron profesores y alumnos en las labores de restauración, catalogación, inventariado y conservación.

"Si hablamos de hoy -añade María Teresa- se están aplicando las nuevas tecnologías para la reorganización y presentación de los fondos del gabinete. Se está procediendo a la digitalización de las colecciones de mamíferos, aves y reptiles que están hoy expuestas. Este es un primer paso que esperamos se continúe".