ÓSCAR MARTÍN, S/C de Tfe.
Los últimos resultados obtenidos por Coalición Canaria (CC) en Santa Cruz en las elecciones generales han marcado un antes y un después en el seno de los nacionalistas capitalinos. Si bien es verdad que desde CC consideran que los resultados no han sido buenos, pero tampoco malos, la amplia familia de CC ha visto cómo su tradicional "granero de votos" se ha vuelto en contra: los nacionalistas perdieron unos 300 votos con respecto a 2004. Al margen, claro está, de la evidente sensación de debilidad que desprende el grupo de CC en el ayuntamiento tras la pérdida de la mayoría absoluta y su posterior pacto de gobierno con el Partido Popular.
Por ello, y sin dejar pasar mucho tiempo, el presidente del comité local de CC en la ciudad, José Manuel Bermúdez, ha dado un toque de atención a sus compañeros de filas, y sin ir más lejos, en la última reunión del comité, convocada cuando casi no había ni transcurrido una semana de las elecciones, advirtió a los suyos de que las cosas tendrían que cambiar.
Bermúdez exigió mayor esfuerzo de cara a las elecciones municipales de 2011, y en este sentido se dirigió a todos aquellos miembros del comité que ostentan cargos públicos, bien sea en el Ayuntamiento de Santa Cruz, en el Cabildo Insular o en el Gobierno de Canarias. En caso de no acatar las exigencias, el líder local de CC "amenazó" con comunicárselo tanto al presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, como al máximo responsable de los nacionalistas en la Isla, Javier González Ortiz.
El dirigente santacrucero trasladó, además, un mensaje que, cuando menos, resultó significativo, intencionado y claramente dirigido a posibles aludidos. Bermúdez, reglamento interno en mano, dejó bien claro que las directrices políticas del partido y la designación de candidaturas las deciden los órganos internos de la formación política. Y es que en CC, aunque bien es verdad que aún queda mucho camino por recorrer, se plantean de antemano el futuro en Santa Cruz, el rumbo del ayuntamiento y la persona que liderará la ciudad desde el consistorio. O sea, la búsqueda de un candidato "líder" para encabezar una futura lista al ayuntamiento.
Pero las cosas parece que no se presentan del todo fáciles. En la actualidad, y según las distintas fuentes de CC consultadas por este periódico, tras las intenciones del alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, de abandonar en principio la actividad política municipal, algunos nombres han venido sobrevolando las entrañas de CC. Casos como el de Adán Martín -lo insinuó el mismo Zerolo en una entrevista con este periódico- o el propio José Manuel Bermúdez, quien vio truncadas sus aspiraciones, pues en las pasadas elecciones locales había quedado proclamado oficialmente como candidato hasta que Zerolo se autoproclamó líder una vez estalló el llamado caso de Las Teresitas. Y fue en ese momento cuando se originó una "herida" en el entorno más próximo a Bermúdez. El presidente local mueve rápidamente fichas -había que situar en la lista a alguien de su confianza-, habla con Zerolo y le pone sobre la mesa el nombre de una desconocida en la política: Luz Reverón González, una mujer de su confianza, ex jefa de servicio del área de Planificación en el Cabildo Insular y actual edil de Urbanismo.
Zerolo la sitúa de "dos" y le otorga la responsabilidad y la ardua labor de afrontar el expediente administrativo de Las Teresitas. La joven Reverón lo sigue en la lista hasta el punto de que Bermúdez muestra, en su círculo más privado, su extrañeza por el hecho de que Zerolo hubiese colocado a una persona de su confianza en el segundo puesto de la lista.
En aquel entonces rondaba también una figura clave que Bermúdez quería situar como fuese en el equipo liderado por el alcalde: José Alberto Díaz-Estébanez, su persona de máxima confianza, siempre leal a sus tesis. El político santacrucero llegó a formar parte en su día del equipo de Miguel Zerolo, aunque en las pasadas elecciones locales su nombre no aparecía entre los primeros puestos de la candidatura, sino que figuraba en el número doce de la lista. Díaz-Estébanez se quedó casi a las puertas del consistorio tras la pérdida de mayoría absoluta de su partido.
No obstante, la inesperada renuncia de Manuel Martínez-Fresno como edil del Cultura -se marchó al Gobierno canario y Paulino Rivero le creó una dirección general de Protocolo-, propició el regreso de Díaz-Estébanez, quien ahora ejerce como concejal del Distrito Ofra-Costa Sur y asume la portavocía del grupo. Eso sí, cabe recordar que en un determinado momento del presente mandato el edil amagó con dar un paso atrás al echar de menos una clara dirección política.
¿Y ahora qué?
Así todo, la dirección local de CC pretende que las aguas vuelvan a su cauce. Desde el entorno más próximo a José Manuel Bermúdez están convencidos de que esta vez serán los órganos del partido los que decidirán, y por "consenso", el nombre del próximo candidato -en clara referencia a la decisión que tomó por libre Miguel Zerolo-. Ahora bien, Bermúdez se ha topado con un inesperado impedimento en sus aspiraciones a convertirse en alcalde y con el que ni mucho menos contaba cuando hace algo más de ocho meses se le vino a la mente el nombre de su ex jefa de servicio del área de Planificación en el Cabildo Insular. Luz Reverón, la técnico, pero no política, por la que había apostado, y que Zerolo coloca de "dos", aterriza con fuerza en la vida pública municipal y en la actualidad se ha convertido en la cara visible del ayuntamiento, en la edil mediática que jamás habían esperado y, por si fuera poco, en la primera mujer que suena como futura alcaldesa de la ciudad. Y eso que afronta dos problemas que, cuando menos, podrían dañar la imagen de un político: el caso de Las Teresitas y el litigio del Valle de Las Huertas.
Pero aquí no queda la cosa. Las mismas fuentes aportan incluso que el alcalde, consciente de su marcha en 2011, pretende, o al menos de momento, jugar si se quiere un papel significativo en el proceso de designación de la candidatura. Tal es así, agregan las fuentes próximas a la dirección de CC, que Zerolo y sus más allegados intentan truncar el camino de Bermúdez hacia la Alcaldía. Para ello, añaden, utilizan la figura de Luz Reverón en su contra y con una intención al parecer bien clara: desbancar las aspiraciones de Bermúdez.
En cualquier caso, los afines al también vicepresidente del Cabildo, conocedores de la "operación" de los fieles de Zerolo, se muestran firmes y se aferran a sus próximas decisiones. De hecho, han querido dejar bien claro que el próximo candidato tiene que contar con un importante grado de conocimiento, valoración entre la sociedad santacrucera y que sea una figura que se caracterice por su trabajo en el partido. "No habrá sorpresas, eso hay que dejarlo muy claro. El candidato será el que encare unas elecciones con garantías", afirman con contundencia desde la cúpula de CC en Santa Cruz.
Cuestión de familias
Dos familias bien distanciadas conviven internamente en el seno de CC y en el ayuntamiento. Por un lado, la que lidera Zerolo, a la que desde el sector contrario califican como el "núcleo duro", y, por otro, los afines a Bermúdez. Concejales tales como Norberto Plasencia, Hilario Rodríguez, Manuel Parejo e Ilda Romana López, los más cercanos al alcalde y a su amplia "cuadrilla". Begoña Ortiz y Esther Sarraute (PNC), al margen de momento, pues en este caso protagonizan una particular batalla entre ambas por sus áreas de competencia, generando una tensión que incluso se ha trasladado, en repetidas ocasiones, a las reuniones que el grupo de CC celebra cada lunes. El "incombustible" Antonio Bello va por libre, es todo un veterano y representa la cara institucional de la ciudad, mientras que a Ángela Mena, la esposa del presidente Paulino Rivero, se le sitúa lejos de Zerolo.
Por su parte, Bermúdez cuenta con la afinidad y el absoluto respaldo del portavoz Díaz-Estébanez. Sin embargo, durante las últimas semanas ha surgido una incógnita acerca del posicionamiento de Luz Reverón. En su caso, quienes la conocen y la siguen de cerca no dudan en afirmar que su "escasa" experiencia política la aleja de cualquier estrategia y de ahí, por tanto, su distanciamiento en lo que a todo tipo de batalla interna se refiere. En CC comienza la lucha interna. Eso sí, ¿quién ganará la partida? ¿Los zerolistas o bermudistas?
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