Quince días después de la celebración de las elecciones generales, regreso a esta tribuna para hacer un análisis político del veredicto de los ciudadanos en las urnas. En apenas un año, los tinerfeños hemos acudido a votar en dos elecciones casi consecutivas: las autonómicas de mayo del año pasado y las generales de marzo.
Si uno analiza el desenlace de ambas citas debe necesariamente concluir que, aunque sin obtener la victoria en ninguna de las dos elecciones, el Partido Popular es la única fuerza que crece con fuerza y de forma sostenida en Tenerife. El partido que tengo el orgullo de presidir, tanto en las autonómicas de 2007 como en las legislativas de 2008, ha sido la formación política tinerfeña, la única, que ha crecido en número de votos, en porcentaje y en representación institucional. Así lo han querido libremente los tinerfeños, que, de manera progresiva, confían en nosotros para representarlos en las instituciones, devolviendo a nuestro partido el protagonismo que nos corresponde en la mayoría social de centro de la isla.
En mayo de 2007, el Partido Popular de Tenerife fue el único que creció en todos los niveles institucionales, en los municipios, en el Cabildo insular y en el Parlamento de Canarias. Ninguno otro lo hizo. Como hace dos semanas, cuando los tinerfeños hicieron posible que el proyecto del PP creciese en votos, porcentaje y escaños en las Cortes Generales.
Para mí, nuestro comportamiento electoral no tiene secretos. Se basa en los hombres y mujeres de toda la isla, de todos los municipios, que desde hace unos años van conformando y enriqueciendo la estructura de nuestro partido. En una labor que nunca acaba, el Partido Popular ha sabido contar con personas jóvenes y valiosas que han dado un paso adelante, comprometiéndose con un proyecto insular, regional y nacional que antes apenas tenía presencia en su municipio. Gente sencilla, tinerfeña, en el Sur y en el Norte. Personas que a su vez han traído a los suyos, acercando amigos al PP y contribuyendo al avance del partido.
Porque, junto a los dirigentes a nivel insular y municipal, son muchos otros los vecinos de la isla que aportan su esfuerzo y su ilusión al Partido Popular. Como se demuestra elección tras elección, el número de interventores y apoderados que sin la menor retribución defienden al partido en cada mesa y colegio electoral, colaborando de esa forma a que el proceso electoral sea siempre transparente, va en aumento.
La conexión entre todos los niveles del partido y la confianza de los ciudadanos de Tenerife que apuestan cada vez más por el Partido Popular es clave. Como lo es administrar con responsabilidad esa confianza de la gente. Porque unos buenos resultados son un contrato de responsabilidad hacia los demás.
Tenemos ahora tres años por delante para seguir cumpliendo de verdad con Tenerife. Con la misma ilusión, con mayor empuje y con la solidaridad de todos los que formamos este partido político humilde y trabajador mejorará el partido y sobre todo mejorará Tenerife.
* Presidenta del Partido
Popular de Tenerife
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