EFE, Logroño
La organización terrorista ETA hizo estallar ayer un coche-bomba junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra, La Rioja, que ha causado contusiones a un agente en el cuello producidas al tirarse al suelo tras el estallido. También causó heridas leves por cortes con cristales a otras cuatro personas, que fueron atendidas en el Hospital Fundación de Calahorra, e importantes daños materiales en el edificio e inmuebles cercanos.
El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, que llegó a Calahorra y recorrió la zona afectada, dijo que la actuación de las fuerzas de seguridad acordonando el lugar "ha evitado algo irreparable", aunque aceptó que los daños materiales "son muchos" y confirmó que el coche fue robado a una pareja en Álava.
Sobre las 13:38 horas de ayer, la asociación de ayuda en carretera DYA de Vizcaya recibió una llamada en nombre de ETA en la que se advertía de la explosión de un coche bomba, del que facilitó modelo y color, sobre las 14:00 horas.
Tras conocer la amenaza, la Guardia Civil desalojó el cuartel, en el que habitualmente viven 16 personas entre agentes y familiares y dispuso en la zona un cordón policial alejado 300 metros del cuartel, un inmueble situado en el centro de la ciudad.
A las dos de la tarde, el coche-bomba estalló con un gran estruendo.
Cuantiosos daños
Los daños materiales fueron cuantiosos, pues los edificios de la calle donde explosionó el coche sufrieron destrozos en cristales, ventanas, persianas, toldos y otros elementos de las fachadas; las lunas de los comercios acabaron destrozadas.
La deflagración llenó de angustia y pánico a los cientos de personas situadas en torno al cordón de seguridad, muchas de las cuales acababan de asistir a una procesión de Semana Santa.
Al lugar de los hechos acudieron dotaciones de los servicios de emergencia; Policía Local, bomberos y ambulancias, así como el alcalde de la ciudad, Javier Pagola y la vicepresidenta del Gobierno regional, Aránzazu Vallejo.
El delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulecia, se trasladó a Calahorra para visitar el cuartel del director general de la Guardia Civil, Joan Mesquida.
Fuentes de la Policía y la Guardia Civil precisaron que Mesquida se trasladó en un helicóptero desde Baleares hasta Calahorra, donde también se encontró con el secretario de Estado de Seguridad.
Desde el Ministerio del Interior se informó que junto al número dos de ese departamento, también se trasladó a la zona el director adjunto operativo de la Guardia Civil, José Manuel García Varela.
Las autoridades decidieron instalar un punto de información para los afectados por el atentado en la cercana iglesia de los Santos Mártires, para conocer sus necesidades y tratar de paliarlas.
Ante la gravedad de los daños sufridos por dos de los edificios de la calle donde se produjo la explosión, en los que viven 60 personas, el alcalde decidió habilitar los dos albergues municipales, con capacidad para 60 personas, por si los afectados se veían obligados a debían pernoctar esta noche fuera de sus casas.
Según indicó el alcalde Pagola, quien se enteró del atentado cuando estaba celebrando una boda, los hoteles de la ciudad están al completo por la Semana Santa, que convoca en Calahorra a muchos visitantes para contemplar las procesiones.
El cuartel de la Guardia Civil atacado ayer sufrió un atentado similar en 1983, en el que tampoco hubo desgracias personales.
Los dueños del coche
A primeras horas de la tarde de ayer, la Ertzaintza localizó atada y abandonada en un monte de Álava, en buen estado de salud, a la pareja dueña del coche utilizado por ETA para cometer el atentado, un Honda Civic que había sido robado horas antes a punta de pistola.
Los presuntos autores del atentado se apoderaron del coche en la zona de Peñacerrada, a casi 100 kilómetros de Calahorra, sin que la Policía vasca pudiera especificar el tiempo concreto.
Según las primeras investigaciones, la pareja que viajaba en el automóvil fue atada y abandonada en la falda de la sierra de Toloño, que separa Álava de La Rioja.
Allí permanecieron hasta que pudieron ser rescatados por la Policía autonómica que está investigando las circunstancias de este robo y que no ha especificado cuántos terroristas han podido participar en el robo del coche y posterior atentado.
Desde que rompió la tregua el 5 de junio de 2007, ETA ha perpetrado trece atentados en los que han muerto tres personas.
Se trata del ex concejal socialista Isaías Carrasco, asesinado a tiros en Arrasate-Mondragón, Guipúzcoa, el pasado 7 de marzo, y los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, que murieron en el atentado ocurrido en Capbreton, Francia, el 1 de diciembre del año pasado.
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