Canto
El amor es muy bonito
para la gente que adora:
a los niños y a los viejos
y a toditas las personas.
Si una mujer va y te deja
no le preguntes por qué
quizás se acabó su amor
y vuelva a querer otra vez.
No te sientas propietario
ni del pan que tú te comes
del aire que tú respiras
de la tierra y de sus flores.
Los pobladores del bosque
y los peces de los mares
las aves en las alturas,
todos quieren naturales.
Cuando salí de mi pueblo
empecé a verlo distinto
porque yo pensé y creía
que se acabaría el mundo.
Pero nunca fue y así
aunque yo me lo pensare
las gentes son casi iguales
de todo pueblo o ciudades.
Una paloma es un ave
que representa al amor
el amor es un querube
entre unos o entre dos.
Si el amor llama a tu puerta
ábrele nada más llame
si lo quieres tómalo
y sino que se marchare.
Una vez hice un poema
y se lo di una gitana
la gitana se murió
de tanto como penaba.
Nunca digas que la quieres
si no la quieres de veras.
Que pueda ser que ella muera
o cumpla dura condena
Manuel Cortés
La niña de la posguerra
"El amor crece a través del amor"
(Benedicto XVI)
Ese ángel tan bonito,
nacido después de la guerra,
muy ingenuo y cándido,
no había otro en la tierra.
¡Qué desolación, Dios mío!
Todo estaba arrasado,
ni dinero, ni alimentos, ni ropa...
El país completamente devastado.
Teníamos que reconfortar el hogar,
luchar con desaforo,
para poder subsistir,
debíamos todos trabajar.
Con cartillas de racionamiento,
también unas míseras pesetas,
donde proveernos de algo,
y poder conseguir la ansiada meta.
Pero todo era escaso,
luchábamos por llegar a fin de mes,
con penas, con necesidades...
víctimas de una sociedad cruel.
Nuestros familiares sufrían,
pues la hambruna era intensa,
viendo cómo sus vástagos,
sucumbían en las epidemias.
Sólo existía una esperanza,
en nuestros padres y abuelos,
huir del infierno,
viajar a un lugar, lejos...
Era una avalancha de emigrantes,
que marchaban desesperados,
a buscar otros mundos,
muchos de ellos no retornados.
Y aquella niña de ojos inocentes,
veía a su alrededor,
un mundo triste e ingrato,
reconstruible con paz y amor.
Luz-Marina González Núñez
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD