J. RUIZ, S/C de Tenerife
Iriome empieza a parecerse al futbolista que sorprendió al tinerfeñismo en la segunda vuelta de la pasada temporada. Dos goles en los partidos ante el Córdoba y el Castellón, el regreso a la titularidad en el encuentro del domingo y renovados indicios de su potencia en la banda derecha son motivos suficientes para esperar lo mejor de él. El canterano admite que ha recuperado su mejor forma y, sin olvidar que sólo el trabajo le conducirá al éxito, confía en seguir siendo protagonista para ayudar al Tenerife y recompensar el apoyo que ha recibido de la afición.
-¿Cómo fue el día después del triunfo ante el Castellón? ¿Se puede afirmar que vivió el lunes más feliz de esta temporada?
-Sí, algo así. Si no fue el más feliz, fue uno de los mejores, porque venimos de un fin de semana que fue muy bueno para el Tenerife, entre otras cosas porque conseguimos sumar tres puntos ante un rival directo. Aparte de eso, en el aspecto personal logré un gol y eso es algo que da mucha moral.
-Dentro de esa autoevaluación, ¿qué otra conclusión extrae?
-Por el gol al Castellón, la lectura tiene que ser positiva, pero también tengo en cuenta que todavía queda mucha temporada por delante y sé que puedo mejorar.
-¿Necesitaba una tarde así?
-Sólo el hecho de salir de inicio en el Heliodoro Rodríguez López, motiva y da ganas de intentar hacer las cosas bien; y sí, reconozco que lo echaba un poco en falta.
-¿Y también tenía ganas de demostrarse algo a sí mismo?
-Bueno, era consciente de que estaba trabajando a tope en los entrenamientos y estaba esperando una oportunidad para poder aprovecharla, pero, sobre todo, quería darle una alegría a la afición, porque estaba en deuda con ella, ya que me apoyó muchísimo en los tiempos no tan buenos que viví esta temporada. El gol del domingo fue para toda esa gente.
-Entonces, ¿se puede decir que en su entorno creían más que usted mismo en sus posibilidades?
-Sí, quizás, porque a lo largo de toda la semana tanto mi familia como mis amigos me apoyaron muchísimo. Incluso me comentaban antes del partido ante el Castellón que iba a jugar de titular y yo no lo tenía tan claro, pero al final tuve la oportunidad de salir de inicio. Al fin y al cabo, le tengo que dar las gracias a mi entorno, porque me ha dado mucho apoyo.
-El ánimo nunca está de más, pero ahora no le hará tanta falta.
-Es cierto que ahora estoy con más confianza, y quiero aprovechar este momento de la mejor manera posible para ayudar al equipo, que es lo que importa.
-Y todo esto, sin dejar de tener los pies en el suelo, ¿verdad?
-Claro. Debo estar tranquilo. Siempre digo que lo mejor que se puede hacer es trabajar toda la semana a pleno rendimiento y dejar luego que el míster decida.
-De todos modos, da la impresión de que todo lo que le está pasando ahora es un inmejorable punto de partida para ir a más.
-Lo único que puedo decir es que soy optimista, pero insisto en que debo seguir esforzándome y, en este caso, esperar la convocatoria del partido en Ipurúa para ver si tengo la suerte de entrar.
-¿Entiende que la afición se pregunte por qué no apareció antes el Iriome que vimos el domingo?
-Sí, pero no podría dar una respuesta concreta. Pienso que se sumaron varios factores. Por ejemplo, me incorporé tarde a los entrenamientos en la pretemporada y después no cogí el ritmo que quería en el tiempo que esperaba. Tardé un poco más de la cuenta en eso. Coincidieron varios inconvenientes, pero lo importante es que desde las vacaciones de Navidad me encuentro a un nivel perfecto.
-Habló antes del respaldo que recibió por sus simpatizantes en los peores momentos. ¿Qué le transmitieron los técnicos en esa etapa?
-He tenido muchas muestras de apoyo por parte de los entrenadores. Han estado hablando conmigo y me han dado confianza, que es algo que agradezco, porque eso te da ganas de seguir trabajando.
-¿Y le animan a superar el registro de goles de la campaña pasada? Sólo le falta uno para igualarlo.
-Por mi forma de ser, siempre procuro marcarme metas, y una de las que me propuse al comienzo de la temporada fue la de marcar más goles que la Liga pasada. Por ahora llevo tres tantos. Vamos a ver si se puede hacer realidad ese objetivo.
-Repasando los goles de este curso, en los dos primeros tuvo la virtud de saber estar en el lugar adecuado para rematar, pero el último sí fue más elaborado. ¿Qué destacaría del tanto al Castellón?
-Es cierto. Los primeros los marqué por la suerte de estar ahí, en el momento oportuno, pero el de este fin de semana fue diferente. Y me quedo con que Manolo Martínez tuvo mucho que ver en la jugada, porque me dio un pase perfecto y me lo puso todo más fácil.
-¿Un gol de estas características se festeja con más entusiasmo?
-En realidad lo celebré con ganas porque era consciente de que el Tenerife necesitaba ganar en el Heliodoro y porque había recibido muchas muestras de cariño y me sentía en deuda con la gente.
-¿Fue un momento comparable al que sintió la campaña pasada cuando batió a la UD Las Palmas?
-En el fondo, todos los goles valen lo mismo, pero las sensaciones también dependen del rival que tengas delante, porque un tinerfeño no puede sentir lo mismo al marcarle un gol a Las Palmas que al hacerlo ante otro contrario.
-Por cierto, el derby está a la vuelta de la esquina. Al ritmo que va, se supone que llegará a ese partido en un estado de forma ideal.
-Sí, pero considero que estoy en un nivel óptimo desde las vacaciones de Navidad, aunque espero seguir con el ritmo de partidos que tengo ahora para llegar bien al derby. De todos modos, ahora prefiero dejar a un lado ese enfrentamiento y pensar sólo en el partido ante el Éibar, que en estos momentos es lo realmente importante.
-Será su primera visita a Ipurúa, una plaza que tiene fama de ser difícil de conquistar. ¿Cómo se imagina el choque con el Éibar?
-Efectivamente, será la primera vez que juegue allí. Para hacerme una idea, ya he hablado con algunos compañeros que sí han tenido la oportunidad de competir en ese campo y me han dicho que es bastante pequeño, que la gente aprieta mucho y que el fútbol se vive con intensidad. Confío en tener la oportunidad de viajar y de jugar.
-Con los resultados de la vigésimo novena jornada, la Liga vuelve a ponerse muy interesante para el Tenerife. ¿Cómo se plantea lo que resta de Liga?
-Lo importante del triunfo ante el Castellón es que volvemos a estar ahí, con opciones de acercarnos al tercer puesto, pero creo que lo mejor que podemos hacer ahora es dejar a un lado la clasificación y pensar en ir partido a partido, porque todo está muy igualado y se está demostrando que las cosas pueden cambiar mucho de una semana a otra. Por lo tanto, hay que ir a Éibar a sacar la casta y a luchar para traernos el triunfo.
-¿Ésa es la estrategia psicológica que emplea el equipo para hacer frente a la mala racha de resultados en campo contrario?
-Sí, eso es lo que nos transmiten los técnicos, porque llevan muchos años en el mundo del fútbol y saben que tenemos olvidarnos de los puntos que nos separan del ascenso para centrarnos únicamente en lo más inmediato.
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